El trabajo de Deivid Alexander Arcos Agudelo y Lizeth Andrea Narváez Padilla, como líderes sociales los ha llevado a ser declarados objetivo militar. En el momento de denunciar se han encontrado con barreras burocráticas.
En el país constantemente las personas que buscan un beneficio para la población son amenazadas por parte de grupos al margen de la ley, como es el caso de Deivid Alexander Arcos Agudelo y Lizeth Andrea Narváez Padilla, dos agricultores que trabajaron arduamente para que familias campesinas no se vieran afectadas por los cultivos ilícitos y la violencia.
Labor
Para lograr el cometido del bienestar social, organizaron diferentes actividades organizacionales, proporcionaron semillas y materia prima, así mismo, brindaron aprendizaje en técnicas agrícolas sostenible y les enseñaron a usar métodos libres de violencia. A medida que avanzaron con el trabajo social, fueron articulándose para mayores beneficios sociales.
Sin embargo, el compromiso con esta labor de ayudar no pasó desapercibida por grupos armados, como el ELN, quienes pusieron su mirada en ellos, lo que los llevó a desplazarse por diferentes regiones del país en busca de resguardo, teniendo en cuenta que estos grupos buscan acabar con el legado del campesinado. “A pesar de nuestros intentos de buscar protección y denunciar esta situación, nos encontramos con barreras burocráticas y una falta de recursos en las autoridades encargadas de combatir la delincuencia”.
Para resguardarse se han movilizado por diferentes municipios del país, especialmente en el Valle y el Cauca, donde a pesar de todo, buscaron continuar con la organización.

