La Policía incautó 962 kilogramos de clorhidrato de cocaína que estaban impregnados en cueros de exportación, destinados a ser enviados desde el puerto de Buenaventura, principal terminal del Pacífico colombiano, hacia los Países Bajos.

La detección se realizó gracias a una patrulla canina que identificó el contenedor en la zona de embarque. Uno de los perros entrenados detectó el olor característico de sustancias ilícitas, lo que llevó a la inspección del contenedor, según informó la Policía en un comunicado este viernes.
Tras el análisis en laboratorio, se confirmó que se trataba de cocaína de alta pureza impregnada en las pieles, con un peso total de 962 kilos.
«Con esta incautación, se evitó que 2,4 millones de dosis llegaran a las calles de los Países Bajos, representando un golpe significativo a las finanzas de las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico», destacó la Policía.
En lo que va del año, este cuerpo de seguridad ha incautado más de 266 toneladas de cocaína. Además, este jueves informó sobre la confiscación de 971 kilogramos de cocaína ocultos en un cargamento de azúcar en el puerto de Santa Marta, en la costa caribeña de Colombia, con destino al puerto belga de Amberes.
Estos decomisos se suman a otra operación realizada por la Armada en el Pacífico colombiano, donde se incautaron más de 1,3 toneladas de droga y se capturaron a cuatro personas que transportaban la carga en una embarcación.

