En 1897, Ronald Ross descubrió que la malaria se transmite por la picadura de mosquitos Anopheles. Este hallazgo revolucionó la medicina tropical y le otorgó el Premio Nobel en 1902. Desde entonces, se han desarrollado estrategias que han permitido reducir la incidencia de esta enfermedad en muchos países, como Paraguay, que fue declarado libre de transmisión autóctona.

Enfermedades emergentes, retos actuales
Hoy, el mosquito Aedes aegypti representa una amenaza creciente por su capacidad de transmitir virus como el dengue, zika, chikungunya y fiebre amarilla. Por ello, cada 20 de agosto se celebra el Día Mundial del Mosquito, una fecha que busca concienciar sobre la importancia de prevenir estas enfermedades.
Tecnología al servicio de la salud
El World Mosquito Program (WMP), liderado por la Universidad de Monash, ha implementado una técnica innovadora: la bacteria Wolbachia. Esta impide que los mosquitos transmitan virus. En 2024, el programa reportó haber protegido a millones de personas en 14 países, evitando más de un millón de casos de dengue.
México ha adoptado esta estrategia en La Paz y ahora la expande hacia Los Cabos, demostrando que la ciencia, junto con el compromiso comunitario, puede ofrecer soluciones sostenibles.
Más que una efeméride
El Día Mundial del Mosquito no es solo una fecha simbólica. Es una oportunidad para reflexionar sobre el impacto de estos insectos en la salud global y para reforzar las acciones de prevención en todos los niveles.

