Comunidades payanesas en alerta

Resulta temerario afirmar que un fenómeno tan dañino socialmente como el incremento de la inseguridad, pueda generar algo positivo, pero a raíz del recrudecimiento de los hechos delictivos en la ciudad de Popayán, las comunidades se han puesto de alguna manera en alerta como un mecanismo de defensa, esa reacción ha venido a activar las estructuras barriales, y eso se puede considerar algo valioso: el fortalecimiento de las redes comunitarias. 
De la mano de esta dinámica también se da un proceso de acercamiento a las autoridades y a la Administración Municipal con el objetivo de buscar apoyo, en principio para defenderse del flagelo de la delincuencia el más sensible para la gente, pero que deja sentado el precedente para seguir trabajando en otros frentes. Un ejemplo de esta dinámica se da por ejemplo en el norte de Popayán, en la ciudadela San Eduardo, donde se desarrolló un encuentro entre líderes, vecinos y funcionarios de las secretarías de Deporte y Gobierno, con el fin de escuchar las quejas y problemáticas de la ciudadanía. En barrios como Aida Lucía, La Pamba, Caldas, Santa Inés, Valencia, entre otros, ya existe un trabajo conjunto bien estructurado entre la comunidad y las autoridades no solo para enfrentar el delito sino para acometer iniciativas ambientales o pedagógicas. En este orden resulta fundamental la participación de la Secretaría de Deporte en este tipo de reuniones pues amplía el enfoque del tratamiento de las problemáticas sociales. Se trata de implementar programas que permitan el aprovechamiento del tiempo libre y de sana recreación dirigida a los jóvenes para prevenir el consumo de drogas. En lo relacionado con las estrategias para defenderse de los delincuentes, los frentes de seguridad constituyen una buena herramienta. Estos tienen como propósito coordinar las acciones comunitarias con las de las autoridades locales, que son las que tienen el dominio legítimo de la fuerza para neutralizar a los delincuentes. El requisito básico para crear un frente es tener el compromiso de la comunidad de unir esfuerzos para contribuir a combatir y prevenir la delincuencia en determinado barrio. Aparte de ayudar a prevenir los delitos, un frente de seguridad bien establecido fomenta la participación y colaboración ciudadana; mejora el conocimiento de los problemas del entorno (seguridad, convivencia, cultura, medio ambiente, espacio público, etc.); fortalece las comunidades (espíritu de vecindad, solidaridad e integración);  identifica los líderes voluntarios y espontáneos en cada frente de seguridad; mejora la percepción de seguridad; aumenta la confianza en la Policía y las instituciones; desarrolla las redes de información ciudadana.

Publicado
Categoría

Espacio Publicitario

D : H : M : S

Contenido promocionado

rimax