Obras a medias

En el Cauca y Popayán, ya es una costumbre lo de las obras sin terminar. En la capital caucana cada vez que se empieza una obra vial hay una mezcla de ilusión y escepticismo, porque una vez se levanta el asfalto, si es que lo hay, y se abren las zanjas, nunca se sabe cómo acabará el tema y cuando las volverán a cerrar. Como también es costumbre, (dentro de toda esta cultura de la mediocridad y la corrupción que se maneja en las administraciones públicas), los sobrecostos, los atrasos y claro, el abandono.  Caso aparte es la costumbre recurrente de los daños colaterales que suceden tanto si las obras llegan a buen término como si acaban en esperpentos.  Sobre eso hablamos en estos días recogiendo la observación de un concejal payanés que recomendaba a los actores principales de las obras viales de Popayán, estos son la Empres de Acueducto y Alcantarillado, Movilidad Futura y la Secretaría de Infraestructura que extremaran los cuidados a la hora de adelantar intervenciones viales en la ciudad, por los daños que suelen causar a las calles aledañas a las obras. Los contratistas deben garantizar que los efectos colaterales de las obras sean los mínimos. 
Es tan generalizada esta costumbre pérfida para las finanzas públicas que está normatizada. En Colombia, hoy por hoy, muchos se refieren a las obras de ingeniería inconclusas, justamente, como elefantes blancos. Es común, además, que las asocien con contratistas irresponsables, negligentes o, incluso, corruptos. Tanto es así que, en la actualidad, el país está regido por una ley que allanó el camino para crear el denominado ‘Registro Nacional de Obras Civiles Inconclusas’, un instrumento concebido para identificar, precisamente, las obras de esta naturaleza.. Este año, la Contraloría General de la República reportó este lunes que La Guajira es el departamento del país con mayor volumen de recursos comprometidos en obras inconclusas: tiene 64 por más de 800 mil millones de pesos. Según un comunicado del ente de control los sectores más afectados, de acuerdo con los reportes del Registro Nacional de Obras Inconclusas, son: acueductos: 132, por 343 mil millones de pesos. Vivienda:105, por 457 mil millones. Infraestructura vial: 96, por 1,2 billones. Sedes de entidades: 85, por 307.000 millones. Y alcantarillados: 82, por 727.000 millones. Son en total 1.093 proyectos los que figuran en el Registro mencionado, por valor superior a los $6,5 billones. Como ven señores lectores, la mediocridad y la corrupción nos cuestan a los colombianos cifras estratosféricas. Para que digan después que no se necesita un cambio.

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