Sin casco y sin conciencia

Volvió a suceder. Han pasado solo unos días de la terrible tragedia en la que un padre y su pequeña hija de solo 4 años de edad perdieron la vida después de colisionar en la moto en la que se trasportaban, con un camión, en la variante norte de la ciudad de Popayán. Y ayer en la vía que comunica esta capital con el municipio de El Tambo la fatalidad volvió a hacer presencia en condiciones muy parecidas; un adulto que viaja en moto con menores de edad, sin casco, y sin conciencia. Esta vez fueron tres las víctimas mortales. La causa: la imprudencia y la coincidencia de varios factores que desencadenaron el irreparable y doloroso suceso. 
Lo primero es que estos padres no actuaron con responsabilidad. No se puede viajar con niños menores de 10 años en una motocicleta. Lo dice le Código de Tránsito. En Colombia, la norma indica que los menores de diez años no pueden ir como pasajeros en una motocicleta. Pero, y ahí está el gran pero la reglamentación corresponde acciones de policía local en cabeza de Alcalde como jefe de policía. Entonces sería muy válido abrir el debate sobre la conveniencia de aplicarla en Popayán a la luz de estos acontecimientos ocurridos en los últimos días. 
Está comprobado que nos andamos muy sobrados de sentido común, y cuando al señor que perdió la vida ayer junto a sus dos pequeños, dejando una familia absolutamente destrozada, se le ocurrió por los motivos que fueran, subir a los niños en la moto, no pensó que lo que estaba haciendo iba en contra del sentido común y mucho menos de la ley. Entonces de alguna manera la autoridad de tránsito debería empezar a hacer controles en ese sentido, para que personas como esa y como el padre de hace unos días, al menos piensen que los pueden multar por llevar a un niño en su moto. Ese elemento podría funcionar como un disuasivo, como el hecho de llevar o no casco, que en la práctica va a salvar miles de vidas.  
Es tanta la necesidad de una medida más estricta que ayer mismo, mientras se realizaba el levantamiento de los cadáveres decenas de personas se acercaron a curiosear, y la mayoría llegaba al sitio del siniestro en moto, sin casco…. y con niños. Increíble. Pareciera que la ley que regula el tránsito solo está hecha para los sectores urbanos y no para los rurales. Pues es normal en pueblos y veredas que la gente se movilice sin casco, por ejemplo. El otro elemento aparte de la imprudencia, es el mal estado de la vía en ese sector específico, donde existen grandes baches que obligan a los conductores a invadir el carril contrario para esquivar los huecos. 
Siendo conscientes de la necesidad que obliga a muchas personas a transportar a los niños en moto, ésta debería ser considerada la última opción, pues  la vida es irrecuperable y una lesión de gravedad marcará por siempre la vida de un niño. 
 

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