
El líquido vital
A propósito del Día Mundial del Agua, el tema es más grave de lo que creemos. La acelerada urbanización, el incremento en las actividades agrícolas, el uso de fertilizantes y plaguicidas, la degradación del suelo, las altas concentraciones de población y la deficiente eliminación de desechos afectan la disponibilidad de agua dulce.
La escasez de este elemento es un fenómeno natural. Pero también un fenómeno inducido por los seres humanos. Aun cuando hay suficiente agua dulce en el planeta para satisfacer las necesidades de una población mundial de cerca de siete mil millones de personas, su distribución es desigual tanto en el tiempo como en el espacio, y mucha de ella es desperdiciada, contaminada y manejada de manera insostenible.
Desequilibrio
No existe en el mundo escasez del vital líquido como tal, en su lugar hay un número de regiones en el mundo que sufren escasez, 29 esto debido a que el uso de este recurso ha crecido más del doble en relación con la tasa de incremento poblacional en el último siglo.
Cerca de una quinta parte (1,200 millones) de la población mundial de 6 mil millones de personas, habita en áreas que enfrentan escasez y otro cuarto de la población mundial (1,600 millones) enfrenta recortes en el suministro de agua debido a que carecen de la infraestructura necesaria para tomar agua de los ríos y acuíferos (ONU, 2005).
Cambio climático
La escasez de agua puede empeorar a causa del cambio climático, especialmente en zonas áridas y semiáridas, que ya de por sí presentan estrés hídrico. Así, la protección de los recursos de agua dulce mundiales requiere que el impacto de origen humano sobre el medio ambiente y el clima sea abordado de manera integrada.
Cinco mil litros
¿Sabes cuánta agua es necesaria para producir un kilo de arroz? No te lo vas a creer, pero nada menos que 5.000 litros. La ONU dice que la huella hídrica de la producción mundial está relacionada con la producción de alimentos en un 70%.





