El Cauca padece por estos días todo el rigor de las lluvias. Desbordamientos, deslizamientos, carreteras bloqueadas, miles de personas incomunicadas. El invierno golpea como un puño la frágil infraestructura vial del departamento. En Puracé, Coconuco, Rosas, La Sierra, Patía, Bolívar, La Vega y varios sectores del Macizo Colombiano, sus gentes contemplan con impotencia como las aguas inundan cultivos, destrozan puentes y acaban con sus carreteras. Uno de los municipios especialmente afectado, es Sotará, por las avalanchas provocadas por el crecimiento de los ríos Quilcacé y Flautas. Se han perdido tres puentes, ganado, especies menores, viviendas y cultivos de pancoger que el barro sepultó. Residentes en el resguardo de Rioblanco están incomunicados. Las autoridades tradicionales del Cabildo se pronunciaron para solicitar ayudas humanitarias a las entidades del orden nacional e internacional para que se solidaricen frente a los graves daños que ha dejado la ola invernal en la región. En Popayán el CRIC, ha dispuesto dos centros de recogida de ayuda. Muchas organizaciones y ciudadanos en particular están siendo solidarios con los damnificados. Sin embargo, de la Gobernación del Cauca, de la que se esperaría una ayuda oportuna y eficaz, después de cuatro días no se ha recibido nada. Y lo dice el mismo gobernador del cabildo a esta casa editorial: “la Gobernación del Cauca y el municipio de Sotará, en esta emergencia que ya lleva 4 días, ni siquiera se ha aparecido ningún ente de nivel estatal”. Es muy triste esa indolencia de parte del Gobierno en momentos tan extremos. Y sin embargo se vio al gobernador del Cauca Elías Larrahondo muy festivo el fin de semana pasada haciéndole honores a su jefe político Temístocles Ortega Narváez entregándole reconocimientos, lo cual le ha traído muchas críticas, y con mucha razón por parte de la ciudadanía. No es el momento para fiestas, cumpleaños ni homenajes impostados, las comunidades necesitan el apoyo urgente de sus gobernantes en estos momentos críticos, al fin y al cabo se deben a la gente, a los que depositaron su confianza en las urnas y también a los que no. Los damnificados claman por atención humanitaria, apoyo para rehabilitar viviendas afectadas, y maquinaria amarilla para recomponer las vías que se encuentran cerradas, sin embargo. En tiempos electorales bien que se hubieran manchado de barro sus botas para ir a recoger votos, ahora prefieren homenajear a los políticos, asistir a eventos y regodearse en el confort que da el poder.
El Cauca inundado y los políticos de fiesta
Te Puede Interesar

Conozca a las candidatas que disputarán la corona de Reina del Carnaval Multicolor de la Frontera 2026-2027 en Ipiales
25 septiembre, 2026
No hay comentarios
Alias ‘Araña’ fue extraditado a Estados Unidos tras años de investigaciones
25 septiembre, 2026
No hay comentarios

En la Institución Educativa El Placer llevan el reciclaje de las aulas a los hogares de Ipiales
25 septiembre, 2026
No hay comentarios

