El flagelo del trabajo infantil

Erradicar el trabajo infantil en todas sus formas debe ser uno de los grandes objetivos sociales en Colombia, y se requiere para ello poner fin a las causas que lo generan

Por estos días se conmemoró el Día Internacional contra el Trabajo Infantil. El lema en 2023 es “Justicia social para todos. Poner fin al trabajo infantil”. La causa fundamental para que se de este flagelo, es la pobreza. Aleja a los niños de los escenarios educativos, y lo peor, determina negativamente su futuro, pues disminuye las probabilidades de obtener unos ingresos y un trabajo decente en su edad adulta.

Retroceso

Desde el año 2000, a nivel mundial se habían realizado progresos constantes en la reducción del trabajo infantil. Lastimosamente la pandemia, el surgimiento de varios conflictos y la crisis, han golpeado las economías en muchos países empujando a millones de niños al trabajo. Según la ONU, en la actualidad, 160 millones de niños siguen trabajando. Uno de cada diez en todo el mundo. África ocupa el primer lugar, Asia y el Pacífico el segundo lugar con un siete por ciento y 62 millones en términos absolutos.

Colombia

En el caso colombiano, según cifras del DANE, la cifra de niños trabajando está en los centros poblados y rural disperso, con 206.000 personas. En las cabeceras sumaron 164.000 personas. De los 10,73 millones de menores de cinco a 17 años que hay en el país, 369.000 trabajaron en el último trimestre del año pasado. Con ello, la tasa de trabajo infantil nacional fue de 3,4%, lo que representó una caída de 1,4 puntos porcentuales frente a 2021. Es decir que unos 139.000 menores dejaron de trabajar, registrando una tendencia a la baja en la última década.

Popayán mal

Si bien la anterior cifra, la nacional, puede considerarse positiva, a nivel local deberíamos sentirnos avergonzados, pues Popayán aparece como una de las ciudades con mayor porcentaje de trabajo infantil en Colombia en el último trimestre del año pasado. Popayán (2,7%), Cali (2,4%), Cúcuta (2,3%) y Bucaramanga (2,3%). Mientras que Armenia (0,3%), Bogotá (0,6%), Neiva (0,5%) y Sincelejo (0,7%) tuvieron las cifras más bajas. Erradicar el trabajo infantil en todas sus formas debe ser uno de los grandes objetivos sociales en Colombia, y se requiere para ello poner fin a las causas que lo generan: Reducción drástica de la pobreza. Acceso a una educación de calidad y pertinente. Dar empleo de calidad a los adultos responsables de los niños y de la niñas. Acabar con las normas sociales que legitiman el trabajo infantil.