El incendio forestal que permanece activo desde hace más de 50 días en zona rural de Buga mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad de Tuluá, debido al riesgo que representa para el abastecimiento de agua de la ciudad. La emergencia se concentra en el Parque Nacional Natural Las Hermosas, donde las llamas han afectado más de 1.500 hectáreas de bosque andino y ecosistema de páramo, áreas estratégicas para la regulación hídrica de la región.
El capitán Harold Alzate, comandante del Cuerpo de Bomberos de Buga, advirtió que, aunque el incendio se ubica geográficamente en jurisdicción de Buga, la zona afectada funciona como tanque de reserva del río Tuluá. Según explicó, el deterioro del páramo podría comprometer su capacidad de almacenar y regular agua, con consecuencias tanto en temporadas secas como en periodos de lluvias.
Las labores de control enfrentan dificultades por las condiciones geográficas. Los organismos de socorro deben recorrer cerca de cuatro horas en vehículo y otras tres horas a pie para alcanzar algunos de los focos activos. El fuego ha afectado vegetación nativa, incluidos frailejones, y zonas que sirven de hábitat para especies como el oso de anteojos, lo que incrementa la preocupación ambiental.





