Hay que entender si su público objetivo está en el metaverso, si no es el caso no vale la pena invertir allí.

En el metaverso se va a abrir una nueva manera de hacer marketing para las empresas

En la actualidad se habla cada vez más del metaverso y de las acciones que grandes marcas, artistas e industrias están haciendo en los escenarios virtuales para ser visibles ante las nuevas generaciones pues saben que en los próximos años sus futuros compradores no estarán en los medios tradicionales ni en los digitales actuales.

Jorge Meza, experto en esports y gaming, aseveró que “el metaverso será una red de ambientes virtuales interconectados donde las personas, a través de avatars, podrán interactuar entre sí y con diversos objetos digitales que probablemente reemplazará el internet”.

Si bien todavía no existe el metaverso, actualmente hay espacios virtuales que corresponden a videojuegos inmersivos como Roblox, Second Life y The Sandbox que para algunos es el inicio de este y donde muchas personas y marcas están invirtiendo. El terreno más económico en estas webs cuesta 11,920 dólares aproximadamente.

En este orden de ideas, Jorge Meza y Andrea Liévano, autores del e-book “Relaciones Públicas en el Metaverso” y expertos de Prparatodos, plataforma que democratiza las relaciones públicas en iberoamérica, brindan los siguientes consejos para que todo tipo de compañías incursionen en este mundo:

●      Estar dispuestos a aprender todo el tiempo, sobre todo de las personas jóvenes que entienden este nuevo ecosistema virtual y lo manejan mejor que cualquier persona que nació en un mundo análogo.

●      Si no tienen el presupuesto para organizar su propio metaverso, pueden contratar empresas que ya tengan uno pre diseñado o crear alianzas con estas para ahorrar costos.

●      Tener mente abierta, en este nuevo mundo las posibilidades son infinitas.

●      Pensar como startups, acabar con la burocracia de las decisiones y probarlo todo.

●      Experimentar por muy “loco” que sea, medir qué acciones funcionan y cuáles no, invertir en las que sí y aprender de lo que no funcionó.

●      Darse el permiso de equivocarse, pero que esa equivocación sea rápida y no costosa. Para esto también es fundamental basarse en lo que las grandes marcas ya están realizando y tomarlas como referentes.

●      Implementar acciones que les permita ser relevantes en los dos mundos porque no se puede olvidar que nuestro cuerpo sigue presente en esta realidad.

●      Entender si su público objetivo está en el metaverso, si no es el caso no vale la pena invertir allí.