En Tunja, patrullero salvó a un menor de morir

El patrullero David Guerrero sacó al menor de un pozo y le brindo los primeros auxilios camino al hospital.

Un incidente de alto riesgo dejó a una familia en shock la tarde del domingo 16 de marzo, cuando Matías, un niño de cuatro años, sufrió una caída a un pozo de agua cerca de un taller de mecánica en Tunja. La tragedia ocurrió mientras el pequeño jugaba en las inmediaciones del taller. Sin que nadie pudiera evitarlo, el niño cayó al agua, quedando sumergido e inmóvil.

Los testigos del suceso, horrorizados, llamaron de inmediato a la Policía. En cuestión de minutos, los patrulleros José David Guerrero y Deisson Rodríguez llegaron al lugar. Lo que encontraron fue una situación crítica: el niño estaba inconsciente y no mostraba signos de vida. Ante la gravedad del cuadro, los agentes actuaron con rapidez.

Sin perder tiempo, los policías sacaron al menor del pozo y, al comprobar que no respondía, tomaron la urgente decisión de trasladarlo al hospital más cercano. Debido a la cercanía del centro médico y a la rapidez con la que debían actuar, optaron por usar una motocicleta, ya que era el medio de transporte más ágil.

Durante el trayecto, que habitualmente tomaría entre 10 y 12 minutos, el patrullero Guerrero, montado en la parte trasera de la moto, no dejó de realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) al niño, a pesar de las dificultades que presentaba la conducción a alta velocidad. Su esfuerzo incansable dio resultado, pues al llegar al hospital, los médicos confirmaron que el pequeño había comenzado a reaccionar.