
Cuando desde nuestra labor periodística registramos noticias como las que anotaremos a continuación, creemos que todavía hay esperanza, que no todo va cuesta abajo, que la juventud no está perdida. Hay otros escenarios posibles a la corrupción, la delincuencia, la pobreza, la violencia, pues mientras haya juventud con talento que se abre caminos desde su conocimiento, trabajo y disciplina quiere decir que hay una probabilidad de que el futuro nos depare algo mejor que lo que vivimos en la actualidad.
Estudiantes
Seis estudiantes de la universidad pública de Popayán llegaron a una final internacional de un evento de tecnología en la capital del país. Los seis estudiantes hacen parte activa del programa de ingeniería electrónica de la Universidad del Cauca. “Esto es una convocatoria global, es decir no solamente participa Colombia, ni Latinoamérica, sino en general todo el mundo, y hacen parte de esta convocatoria más de 150.000 estudiantes, más de 2.000 universidades y más de 85 países en total”.
Logros
En este momento se encuentran a la espera de saber si entrarán o no en la Final Global en China, donde se verían enfrentados entre cientos de estudiantes de todo el mundo. Hace un tiempo también, un grupo de estudiantes universitarios veinteañeros de Popayán ocupó el primer lugar en la categoría más alta de una competencia llamada CanSat Latinoamérica 2021. Se trataba del diseño de satélites. El segundo puesto también lo ocuparon estudiantes de pregrado y posgrado de Popayán.
Rescate
Los datos que recoge pueden ser útiles en labores de ubicación y rescate de personas afectadas por desastres naturales. Lo que han logrado estos jóvenes, que aprovecharon todas sus potencialidades en un asunto concreto como la tecnología y la ciencia, no es gratuito, no solo es por las capacidades naturales, por sus aptitudes, es por un conjunto de condiciones que se acomodaron positivamente para que ellos tuvieran oportunidades. Acceso a la educación, seguramente un hogar estable, unos buenos profesores y unas condiciones económicas. Muchos de los jóvenes que hoy se pierden en la guerra, la violencia, o en el vicio no tuvieron las mismas oportunidades de estos que hoy son capaces de diseñar un satélite. Y en eso ha fallado el Gobierno y la sociedad en su conjunto. Esa es la cuestión.





