El abogado, quien ha sido cercano a Petro, aseguró que el oficial sí se suicidó. Medicina Legal aún no da su parte.
Las polémicas declaraciones que ha dado el abogado Miguel Ángel del Río por la muerte del coronel Óscar Darío Dávila, ocurrida el 9 de junio en Bogotá, llevaron a que la Fiscalía lo citara a al búnker para que presente pruebas de todo lo que ha dicho. La entidad que dirige Francisco Barbosa lo requirió para este jueves junto al coronel Carlos Alberto Feria, otra ficha clave del proceso y jefe de Casa Militar en Palacio.
El nombre de Del Río Malo tomó relevancia en las investigaciones porque el mismo penalista aseguró desde el viernes, poco más de dos horas después de que se conociera el deceso de Dávila, que él se había citado con el coronel el día antes (jueves 8 de junio) porque –dijo el abogado– este lo buscó para que lo asesorara.
¿Qué relación tenía Del Río con Dávila y por qué apenas se conoció ese posible vínculo tras su fallecimiento? La versión del jurista, el mismo que acompañó al Pacto Histórico en la campaña de 2022 , es que el policía lo buscó para manifestarle que la Fiscalía, supuestamente, lo estaba amenazando, y que le habrían advertido que no se detendrían “hasta que corriera sangre”.
El mismo Del Río sostuvo que Dávila se comunicó con uno de los investigadores de su despacho antes de su muerte culpando, entre líneas, a una conversación con una periodista en el desenlace posterior de su caso: apareció sin vida con un tiro de arma de fuego en el cuerpo.



