‘Foto agüita’ en la Ciudad Blanca

Gilberto Hernández, quien por cerca de 50 años ha sido fotógrafo en el Parque Caldas, con la misma cámara con la que empezó y que hoy refleja el paso de los años.

En el parque principal de Popayán, al lado de la estatua del sabio Caldas, existe aún un exponente del arte de la conocida ‘fotografía de parque’, como se conoce popularmente esta tradición.

Tradición

Gilberto Hernández, es uno de los fotógrafos tradicionales más reconocidos de la Ciudad Blanca, ha trabajado con la misma cámara, en el Centro Histórico desde el año 1970 y ha dedicado su vida a retratara propios, visitantes y extranjeros, a través de un proceso que tarda aproximadamente10 minutos.

El señor Hernández, manifiesta que su trabajo es de suma importancia, porque a través de las fotografías, se pueden retratar recuerdos por siempre, sobre todo, porque él dice que está técnica, parece estar destinada al inminente olvido.  

Cámara

La cámara tradicional de este fotógrafo, es un cajón de madera, que a su vez, funciona como laboratorio, sostenido por un trípode, lo que permite entregar las fotografías un momento después de haberlas tomado. El interior del cajón funciona como un cuarto oscuro, en él que, el dueño mantiene el papel y los químicos, necesarios para la labor.

Fotógrafo

Estos fotógrafos, ejercían una actividad que fue superada por la facilidad tecnológica y por la prisa impuesta por el tiempo de las nuevas velocidades, que hoy suministran una infinidad de datos de orden estético, cultural y social. Debido a que, sólo una fotografía tiene ese poder de traer a la superficie la difícil construcción de la memoria colectiva.

En el parque principal de Popayán, al lado de la estatua del sabio Caldas, existe aún un exponente del arte de la conocida ‘fotografía de parque’, como se conoce popularmente esta tradición.
Gilberto Hernández, fotógrafo tradicional.