Gente tóxica

Hoy en día es muy popular el apelativo de tóxico para referirse a cierto tipo de personas. Y no se trata de un insulto, hay perfiles psicológicos bien definidos para definir a individuos ‘fastidiosos’ y negativos. Todos conocemos a alguna persona que tras pasar un rato con ella, nos genera la sensación de que nos ha “vaciado”, que nos ha dejado sin fuerzas, sin energías. Algo así como una esponja que nos absorbe la alegría, la motivación, que se lleva lo positivo y nos deja en un estado de gran malestar. Y lo que es peor: en muchas ocasiones una profunda tristeza. Estas son las personas “tóxicas”.

Identidad

Debemos aprender a identificar a las personas tóxicas, lesivas, y reconocer sus estrategias de cara a desactivarlas, para impedir que logren su objetivo de afectarnos y dejarnos esa huella de malestar y sentimientos negativos.
Suelen atacar a través del chantaje emocional, de instalar en nosotros el sentimiento de culpa. También pueden descalificar cualquier cosa que hagamos, haciéndonos sentir inútiles y socavando nuestra autoestima. O directamente siendo verbalmente agresivos con nosotros, intentando hacernos sentir débiles e inseguros, haciéndonos dudar de nuestras capacidades.También nos podemos encontrar con un perfil “psicópata”, el camaleón experto en cambiar de máscara, manipulador, engañando siempre en su propio beneficio.

Chismosos

Añadiríamos también al chismoso, que nos puede intoxicar regando su veneno esparciendo rumores. Y nos podemos encontrar con otro espécimen especialmente irritante: el orgulloso, narcisista, quien cree que todo lo que hace es perfecto, que él mismo es perfecto, y que nadie puede llevarle la contraria, habiéndoles sido concedida la potestad de pisotear y descalificar a las personas que tiene cerca.

Virus

Y finalmente, uno de los perfiles más agotadores es el del quejoso, quien siempre tiene un motivo para pensar que el mundo está contra él, que hagas lo que hagas para ayudarle a solucionar su problema tiene otra queja más, que lo primero que hace cuando te ve es vomitar una perorata de quejas, reproches, lamentos y disgustos. Evite a estas personas, no les permita el acceso a su intimidad, abstráigase mentalmente de su presencia y comportamientos (no haga caso, no le dé importancia, no se ofenda). Y sobre todo: no permita nunca que nadie le inocule el virus que le haga mutar en una persona tóxica.