El presidente de Colombia, Gustavo Petro, generó un intenso debate público tras anunciar que ordenó que la Sociedad de Activos Especiales (SAE) envíe oro confiscado a narcotraficantes para financiar atención médica para niños y niñas heridos en la Franja de Gaza, como parte de una iniciativa de cooperación humanitaria.
La medida fue hecha pública a través de su cuenta oficial en la red social X y enmarcada dentro de los recientes acuerdos de cese al fuego entre Israel y Hamás. Petro también propuso presentar ante la ONU la creación de un “ejército mundial” encargado de la reconstrucción de Gaza.
Reacción de María Fernanda Cabal
María Fernanda Cabal, senadora del partido Centro Democrático, criticó duramente la decisión del mandatario. Según reportes, señaló que mientras en Colombia persisten serios problemas de salud pública y falta de medicamentos, el presidente se dispone a enviar recursos incautados para causas externas.
Cabal también anunció que impugnará jurídicamente cualquier acto administrativo que permita la transferencia de ese oro para fines distintos a los nacionales.
Argumentos de ambos lados
- A favor (Petro): La medida se presenta como un acto de solidaridad internacional frente a la crisis humanitaria en Gaza, y con el objetivo de atender necesidades urgentes de población infantil herida.
- En contra (Cabal y oposición): Se cuestiona que los recursos del Estado no deberían usarse más allá de Colombia, especialmente cuando existen carencias locales graves. También se advierte que podría tratarsed dispositivos legales susceptibles de impugnación.
Esta controversia añade otro capítulo al pulso político sobre las prioridades del gasto público y la estrategia internacional de Colombia, en medio de una coyuntura marcada por crisis humanitarias globales.





