Conozca cómo un grupo de agricultores sotareños logró convertir una idea en un éxito empresarial que beneficia a toda una comunidad.
En las escarpadas montañas del Cauca, a una altitud de 2.900 metros, se encuentra el pintoresco municipio de Sotará, hogar de las más exquisitas fresas de la región.
La Cooperativa de Productores de Fresa de Sotará, conocida como Fresota, ha surgido como un faro de esperanza para más de 150 familias rurales, con una producción anual de 1.300 toneladas de fresas.
Creación
Esta cooperativa, que vio la luz hace más de dos décadas, nació del esfuerzo conjunto de un grupo de agricultores locales que anhelaban justicia comercial y mejores ingresos en el mercado emergente de las fresas.
“El comercio de la fresa era elitista y monopolizado por intermediarios. Fresota surgió con unos 20 pequeños agricultores, comercializando inicialmente en plazas de mercado”, recordó Didier Bermeo, gerente de la cooperativa.
Con el respaldo de instituciones como el Sena y la Fundación Smurfit Cartón, los agricultores de Sotará adquirieron conocimientos técnicos y expandieron sus áreas de cultivo.
A pesar de los desafíos, como la crisis del 2008 que amenazó su existencia, Fresota perseveró con el apoyo del Ministerio de Agricultura y cambios estratégicos en su gestión.
La cooperativa evolucionó hacia procesos agroindustriales, convirtiéndose en un proveedor clave para grandes empresas alimenticias colombianas.
Además, con la construcción de una planta industrial en Paispamba, Fresota generó empleo para 60 mujeres cabeza de familia y benefició a otras 150 familias relacionadas con el cultivo y la cosecha de frutas.
Oportunidad
Para los agricultores como Irene Mejía y Juan Diego Tacue, Fresota ha sido un salvavidas económico y un catalizador del progreso familiar. La calidad de las fresas de Sotará, realzada por el meticuloso proceso de despitonado realizado por las trabajadoras de la planta, ha ganado renombre y reconocimiento en el mercado.
En palabras del gerente de Fresota, el verdadero mérito recae en los agricultores y trabajadores, quienes son los pilares de este exitoso emprendimiento. Fresota no solo ha transformado la economía local, sino que también ha proporcionado oportunidades de vida digna para muchas familias en el Cauca.





