Abucheos a los políticos en Bolívar Cauca

Don Chirimias

Antes a los ‘doctores’ políticos los recibían en los territorios, en las veredas con bombos y platillos, chirimías, sancocho de gallina, fiesta y trago. Sacar votos era muy fácil; una ristra de promesas, un poco de simpatía y un discurso populista. Como coser y cantar. Era llegar y besar el santo. Ahora la cosa empieza a cambiar un poco, la gente ya no es tan cándida, y muchas mentiras han pasado como agua bajo el puente, mucha frustración. 

Abucheos en Bolívar

Y ya se empiezan a escuchar murmullos de descontento, que a veces como en Bolívar se tornan en francos abucheos. Muchos campesinos ya saben del engaño. Algunos les reciben la dádiva, el tamal, el aguardiente pero luego votan por el que les da la gana. 
El país va mal, Colombia ha sido saqueada sistemáticamente, expoliada, maltratada, y aquí todo el mundo se lava las manos. La culpa siempre es del otro. El otro roba. Pero aquí casi nadie se salva, “solo mi madre es buena”, decía un amigo. Pero como dice el profe Tobón, el gobierno es una mafia diseñada para robar, y alrededor de esa estructura todos roban, desde el que vende limones en la calle hasta el ministro. 

Y volvemos a traer a colación la maravillosa letra del tango: “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor Ignorante, sabio o chorro, pretencioso estafador Todo es igual, nada es mejor Lo mismo un burro que un gran profesor. No hay aplaza’os, ¿qué va a haber? Ni escalafón Los inmorales nos han iguala’o. Si uno vive en la impostura y otro afana en su ambición. Da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos. Caradura o polizón”.

Calma y tempestad

Pero siempre hay extremos, alguna flor nace en el desierto; mientras un taxista se roba un par de cobijas que un pasajero dejó en su taxi por los afanes, y que había comprado en el San Victorino del barrio Bolívar para abrigar a sus hijos, otro en cambio devuelve un maletín con varios millones de pesos que otro parroquiano dejó en iguales condiciones. A veces en medio de la turbulencia emerge la calma, después de un terrible vendaval se pinta el arcoíris en lo alto del cielo, luego de la oscuridad más negra densa sale el sol y pone su luz en lo alto. Esperemos con esperanzas las sorpresas y el alivio de la vida. 
 

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