La llamada toma de Bogotá por comunidades indígenas que marcharon desde Nariño, Cauca y Puutmayo, para tomarse la Plaza de Bolívar en Bogotá, provocó una división entre las etnias Pastos y Quillacingas, las cuales se declararon en desacuerdo con acudir a las vías de hecho para reclamar diálogos con el gobierno nacional.
En un comunicado a la opinión pública, se expresa lo siguiente:
“Desde la Mesa Regional Permanente de Concertación para el Desarrollo Integral de los Pueblos Pastos y Quillasingas, conformada por treinta y un (31) resguardos y cabildos legalmente constituidos con sus respectivas autoridades legítimamente elegidas y registradas ante el ministerio del Interior, quienes representan a aproximadamente 250.000 indígenas en el departamento de Nariño, nos permitimos informar a la comunidad en general, QUE:
Durante lo corrido del año 2.025, el proceso de concertación en el marco del Decreto 2194 de 2013 avanza de manera pacífica, coordinada y respetuosa, gracias a la disposición y buena voluntad del Gobierno Nacional, el Ministerio del Interior y las autoridades indígenas que integran la MRPCPPQ. Se han construido conjuntamente mecanismos de diálogo que han permitido avanzar en temas fundamentales para el bienestar de nuestras comunidades, en el marco de la legalidad y el respeto mutuo.
En relación con la presencia de comunidades que se reconocen como la Confederación de Territorios y Naciones Originarias de Colombia y que permanecen desde hace varios días pernoctando en el parque bolívar de la ciudad de Bogotá, la MRPCPPQ y el Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia AICO se permiten informar de manera CLARA Y CATEGÓRICA QUE NO TIENE RELACIÓN alguna con esta acción y con las organizaciones que tomaron esta vía de hecho. La Mesa ha mantenido históricamente una postura de respeto hacia las instituciones del Estado y la comunidad en general, optando siempre por el diálogo y la concertación como mecanismos legítimos para la defensa de nuestros derechos.
Reconocemos que cada comunidad, organización o cualquier forma asociativa es libre de buscar sus propias formas de expresión y protesta social, en ejercicio de los derechos reconocidos en la Constitución Política de Colombia. No obstante, solicitamos que dichas manifestaciones se desarrollen a través de mecanismos que no afecten el orden público y pongan en riesgo el bienestar de la comunidad a la que representan, evitando impactos negativos en la movilidad y el bienestar colectivo de la población del país.
Reiteramos nuestro compromiso con el diálogo, la concertación y la construcción de soluciones conjuntas para las problemáticas que afectan a nuestras comunidades. La MRPCPPQ y AICO continuarán actuando con responsabilidad, transparencia y en el marco de la legalidad, priorizando siempre el bienestar de nuestros comuneros y el respeto a las instituciones del Estado.
Asimismo, hacemos un llamado respetuoso a los medios de comunicación para que se abstengan de difundir información que carezca de veracidad o que relacione a la MRPCPPQ y/o al Movimiento de Autoridades Indígenas de Colombia con estas acciones de echo. Manifestamos, que si alguno de nuestros comuneros, líder o vocero de nuestra organización participa de esta acción, está actuando de manera individual, bajo su responsabilidad y sus intereses particulares que no representan el ser y sentir de nuestros pueblos.
A los medios de comunicación les solicitamos que, en aras de la objetividad, verifiquen, investiguen y rectifiquen cualquier dato impreciso que ponga en tela de juicio la labor de concertación que la Mesa y sus autoridades han desarrollado de manera seria, comprometida y pacífica a lo largo de estos años. Invitamos a la opinión pública a no generar ni replicar información que desconozca el papel institucional de la MRPCPPQ y a apoyar, en su lugar, las iniciativas de diálogo que hemos promovido para contribuir a la paz, el desarrollo y la armonía en nuestro territorio ancestral.
La lucha de los Pueblos Pastos y Quillasingas ha sido, es y seguirá siendo una apuesta por la vida, la dignidad y el ejercicio de nuestra autonomía, en el marco del Derecho Mayor, el Derecho Propio y la Constitución Política de Colombia. Seguiremos trabajando por una convivencia pacífica y armoniosa, rechazando cualquier acción que atente contra la tranquilidad y el bienestar de nuestras comunidades”.





