La maldad

La maldad humana no parece tener límites, la depravación del hombre ha alcanzado álgidos niveles durante muchos momentos de la historia. Casi siempre se presentan en el ardor de los conflictos bélicos donde las personas pierden su condición humana y actúan como animales sanguinarios. Gracias a las primeras cámaras hemos podido ser testigos de piedra de las atrocidades de las guerras del siglo XX. El holocausto nazi y los montones de cadáveres esqueléticos de miles de personas que algún tuvieron una familia, una vida, reducidos a la nada. No podemos dejar de sorprendernos de la sevicia y la perversión de nuestra raza.

Limpiezas

Hay quienes afirman que las grandes guerras suceden espontáneamente cada cierto tiempo y sirven como un mecanismo de regulación contra las acciones nocivas del ser humano; la sobrepoblación y la pérdida de los valores fundamentales que nos diferencian con las otras especies de la naturaleza. Estas ‘limpiezas’ garantizan la reinvención de la conciencia y la renovación de los ciclos vitales sin los cuales el ser humano no avanzaría evolutivamente. Es como si la maldad del hombre, condimentada por comportamientos destructivos se elevara como la espuma hasta derramarse. O sea que nos matamos en masa, para que las nuevas generaciones puedan vivir.

Terror y asco

Ahora vemos que la vileza humana viene en un ‘crescendo’, los sucesos cotidianos generan terror y asco. Con el auge de la sociedad de la información, las redes sociales y los dispositivos móviles asistimos todos los días a un teatro del horror. La violencia se extiende como una mancha sobre el globo terráqueo. Imágenes de asesinatos, violaciones, crímenes en todas las tonalidades de la crueldad son el pan de cada día.
El ser humano ha perdido el horizonte y se ha vuelto temerario, inconsciente y atroz. Ver entonces las imágenes de gente cavando su tumba para recibir el disparo de gracia en un campo de concentración, ya no nos impresiona, porque lo de ahora puede ser peor. Casas de pique, desmembramientos, violaciones a recién nacidos, feminicidios, son conceptos que nos son familiares. Entretanto, hay rumores de guerras globales ¿estaremos a las puertas de una renovación brutal?.