La ‘megaobra’ El Cairo – Cajibío

El bloqueo que las comunidades de Cajibío empezaron ayer en la Panamericana Norte, a la altura de El Cairo, Cajibío, era algo que se venía venir desde hace tiempo. La gente está cansada que de que le ‘mamen gallo’ y los irrespeten con una serie de compromisos que van siendo incumplidos sistemáticamente, respecto a las obras de rehabilitación de la vía que comunica precisamente El Cairo, con la cabecera municipal. Desde el 2020 se creó un comité para la rehabilitación, mantenimiento y pavimentación de dicho carretera. A principios del 2021 se declararon en asamblea permanente al considerar que el Gobierno del Cauca a través de la Secretaría de Infraestructura tardaba sin motivos lógicos en la tramitología para iniciar los trabajos. También hay que decir que desde la Secretaria de Infraestructura en su momento se informó sobre las causas de la parálisis de proyecto y que escapaban al control del gobierno departamental. En cualquier caso desde marzo de 2019, el tramo El Cairo- Cajibío, de 6,5 kilómetros de longitud, quedó contenido en un proyecto mayor que va desde El Cairo hasta Ortega, cubriendo además de Cajibío al Carmelo y el Dinde. El proceso iba bien desde 2019. Sin embargo al hacer la apertura y el cierre, entre noviembre y diciembre del 2019, ninguna firma respondió para hacerse cargo de la obra, pues el presupuesto del proyecto en el tema de la capa asfáltica, su transporte y precio, estaba diseñado teniendo en cuenta la existencia de una planta productora ubicada en Popayán. Pero esta dejó de funcionar y las cuentas ya no salían si había que traer el asfalto des de otro lugar, por lo tanto ninguna empresa vio atractivas las condiciones y por supuesto la rentabilidad. Luego la Secretaría con diligencia, ajustó el valor de los recursos destinados al proyecto, pasando de $13.174.764.252 pesos a $14.854.939.151 pesos. Pero esta vez hubo cambio de normas en el Sistema general de Regalías, se hizo cierre bianual de contratación en esta estructura de gasto central, y la obra quedó en veremos. Mala planificación, no se tuvieron en cuenta las contingencias, no hay un plan B, y el largo antecedente de incumplimientos, en últimas la poca credibilidad que tiene el Gobierno, hace que finalmente sucedan las acciones de hecho, y aunque se diga la verdad, ya la gente no cree.