La memoria histórica incomoda, pero es necesaria

Recordar para no repetir

Hablar de memoria en Colombia incomoda. Remueve heridas, cuestiona relatos y enfrenta responsabilidades. Sin embargo, olvidar no sana; solo aplaza el dolor. La memoria histórica es un acto de dignidad con las víctimas y una herramienta para evitar repetir errores.

Negar el pasado no lo borra. Por el contrario, lo perpetúa. Recordar permite comprender las causas de la violencia y construir caminos distintos. No se trata de revanchas, sino de verdad.

Un país sin memoria está condenado a tropezar siempre con la misma historia.