Así se están usando los drones para proteger los puestos de votación este fin de semana, cuando el Pacto Histórico definirá a su candidato presidencial entre Iván Cepeda y Carolina Corcho. La fuerza pública desplegó un amplio dispositivo de seguridad en todo el país, con el objetivo de garantizar el normal desarrollo de la jornada democrática.
Según informó el comandante de las Fuerzas Militares, almirante Francisco Cubides, más de 120 uniformados y equipos tecnológicos, incluidos drones de vigilancia, fueron asignados para custodiar los centros de votación y las zonas aledañas. Estas aeronaves no tripuladas permiten monitorear movimientos sospechosos, detectar aglomeraciones y reaccionar rápidamente ante cualquier alteración del orden público.
Vigilancia tecnológica
El alto oficial explicó que las tropas llevan dos semanas en despliegue, atendiendo procesos electorales recientes como los consejos de juventud y ahora las consultas internas. “Hemos incrementado la presencia en el territorio y contamos con la tecnología necesaria para garantizar tranquilidad a los votantes”, indicó Cubides.
Los drones operan en coordinación con las cámaras de seguridad y los comandos regionales de la Policía y el Ejército, fortaleciendo el control en zonas rurales y urbanas. En regiones con antecedentes de riesgo electoral, como el Catatumbo, el Cauca y el sur de Bolívar, se establecieron puestos de mando unificado con vigilancia permanente.
Blindaje democrático
El uso de drones forma parte de una estrategia nacional para proteger la jornada electoral del Pacto Histórico, que se considera clave en el camino hacia las presidenciales de 2026. Las autoridades buscan evitar sabotajes, garantizar la transparencia y asegurar que los ciudadanos puedan ejercer su derecho al voto sin amenazas ni intimidaciones.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa, todas las unidades de la Fuerza Pública están en máxima alerta y coordinadas con la Registraduría Nacional para atender cualquier eventualidad. Con este plan de blindaje, el Gobierno espera que las votaciones se desarrollen con normalidad, demostrando que la tecnología puede ser una aliada decisiva para la seguridad democrática del país





