Cuando Marieme y Ndeye nacieron, los médicos no creían que iban a sobrevivir más de unos pocos días.
Ahora, con siete años, se cree que son las únicas gemelas siamesas en crecimiento en Europa.
Si bien ambas niñas tienen sus propias personalidades y estados de ánimo únicos, dependen entre sí para sobrevivir.
«Cuando te dicen desde el principio que no hay futuro, simplemente vives el presente», dice su padre, Ibrahima.
Los gemelos unidos no son comunes. En Reino Unido, por ejemplo, representan aproximadamente 1 de cada 500.000 nacimientos vivos.
“Se aferran a la vida”
«Mis hijas son muy diferentes. Marieme es muy tranquila, tiene una personalidad introvertida, pero Ndeye es completamente distinta, es muy independiente.
«No pretendo que sea fácil, pero es un gran privilegio. Te sientes afortunado de presenciar esta batalla constante por la vida».
Cuando las gemelas nacieron en Senegal en 2016, sus padres esperaban a un bebé.
Los médicos no preveían que vivieran mucho más que unos pocos días.
«Me estaba preparando para perderlas muy rápido», indica Ibrahima en el documental Inseparable Sisters (Hermanas inseparables) de la BBC.
«Lo único que podemos hacer es estar a su lado y no permitirles andar solas en este viaje. Vimos muy claramente desde el principio que estábamos tratando con guerreras que se aferran a la vida».
La decisión
Los exámenes encontraron que el corazón de Marieme estaba demasiado débil para la compleja cirugía y que no sobreviviría la operación.
Ibrahima y un enorme equipo de expertos médicos discutieron extensamente la difícil decisión de separar o no a las niñas.
«Era matar a una de mis hijas por otra, es algo que no puedo hacer», dijo Ibrahima en ese momento.
«No poder volver a casa fue muy difícil porque tenía al resto de mi familia y mi trabajo allá», recuerda Ibrahima, quien era director general de una organización de viajes en Senegal.





