En una UCI Kaleth se aferró a la vida

En una UCI Kaleth se aferró a la vida

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Tomado de redes sociales

De 4 meses de gestación, sin probabilidades de vida y bajo respuestas deshumanizadas ante sus deseos de salir adelante, hoy está pronto a cumplir 8 años dando fe de que el amor puede con todo.

En el cálido municipio del Patía, cuyo valle quedó sumergido bajo las aguas por más de 3.500 millones de años y fue obligado a surgir de un acto milagroso, nació el 04 de agosto de 2014 Kaleth Matías Camargo Mosquera de 24 semanas, 700 gramos y 20 centímetros.

Las cirugías fueron parte de su vida desde el nacimiento, pues la prematurez le obligó a luchar con sus diminutas fuerzas en una cirugía a corazón abierto donde salió victorioso, sin embargo, los médicos notaron a tiempo que la sangre invadió su cerebro de forma bilateral por lo que le dieron limitadas oportunidades de vida y de desarrollo físico y mental.

Sin recursos económicos, pero con el amor incondicional de una madre que creyó en los milagros, Kaleth soportó a sus 5 meses de vida las invasiones médicas en la capital caucana durante 138 días, enseñándole a cada persona que le conocía, el valor del amor y la bondad.

A medida que el tiempo fue pasando, los requerimientos médicos eran aún mayores y el sistema de salud colombiano no respondía ante las graves situaciones que el prematuro niño enfrentaba en una Unidad de Cuidados Intensivos. La falta de medicamentos y terapias por parte de las IPS llevaron a la familia Camargo Mosquera a mudarse a la ciudad de Popayán.

mano

Bajo una parálisis cerebral, Kaleth ha luchado incansablemente por salir adelante y contra todo pronóstico debido a la negligencia que hay en el departamento y en el país ante las discapacidades, el rechazo por parte de la sociedad ha golpeado su desarrollo emocional y la carencia de inclusión afecta su proceso educativo.

El sacrificio y el deseo ávido de salir adelante de un niño que le dio su primer llanto al mundo a los 5 meses, le dio la motivación a su madre, Julieta Mosquera Cortez, para trabajar por los niños, niñas y jóvenes discapacitados del Cauca en el ejercicio del trabajo social.

Cuando alguien quiere vivir con tanta fuerza, lo logra; son las palabras de aquella madre que escuchó las respuestas deshumanizadas del personal médico que conocía a su niño y no dudó ni un segundo en enfrentarse a las imposibilidades para darle la mejor calidad de vida de la mano de ‘ángeles’ que encontró en el camino.

A punto de cumplir 8 años, Kaleth Matías y su ternura hacen que su madre desborde en llanto amoroso de felicidad, pues las incontables noches de sufrimiento y de oraciones, llenaron de bendiciones su hogar, haciendo de su hijo un milagro.

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