
Al fin, por Dios, parece que hay luz en el tema de la doble calzada Popayán-Santander de Quilichao. Van a empezar a contratar mano de obra y están tratando de que sea gente de la región, de los municipios por donde irá el trazado. Se calcula que se crearán unos 30 mil puestos de trabajo. Que bendición, con lo que hace falta el trabajo en estas tierras tan golpeadas por la pobreza y la desigualdad.
Para no creer
Ahora parece que no hay obstáculo a la vista. Muchos se frotan los ojos, parece asunto de no creer. Y cuando hacen estos anuncios, los ciudadanos tienen la tentación de dar gracias, como si nos hicieran un favor. Así estamos acostumbrados en este país, y en el Cauca, que cualquier cosa que hagan por nosotros es casi un favor. Hay que agradecer que no se roben la plata, y es casi un milagro que las carreteras, las escuelas, los parques, etc se terminen, y queden bien hechas. Además se acortará el tiempo de traslado entre Popayán y Cali, y por las nuevas condiciones de la vía se espera que disminuya la accidentalidad. En cuanto a vías, Popayán pareciera ser la entrada a otra dimensión. Las carreteras aquí son rupestres, pero una vez en Cali, aparece como una luz, la modernidad, el futuro. ¿Por qué nosotros no tenemos las vías que hay en el eje cafetero, en el Valle, en Antioquia, por decir algo? ¿Por qué en el resto de Colombia disfrutan de grandes autopista 4G, mientras en el Cauca nos enterramos en gigantescas trochas? No creemos que sea por falta de representatividad de nuestra tierra ante el Gobierno, pues congresistas, ni ministros, ni presidentes nos han faltado. Es por falta de interés en el Cauca y principalmente porque los recursos para las vías se los han robado impunemente.
Robar solo un poco
En lugar de robar un poco, y construir con el resto, como han hecho en otras regiones (porque en el resto del país los funcionarios y políticos también roban, no se vayan a creer) lo que ocurre es que aquí se roban todo, a saco, sin ponerse colorados y no dejan nada para echar aunque sea una gota de balastro a esas vías terribles. Año tras año, gobierno tras gobierno. Y cuando pavimentan vías urbanas en lugar de aplicar 12 o 15 cm de material, le echan una capilla de 2 cm casi trasparente pues ahí está el negocio, de ahí comen todos.





