
Mucho ojo amigos lectores, pues los malandrines son muy creativos y cada día se inventan nuevas formas de hacer el daño y quedarse con sus pertenencias. Si se le acercan unas personas desconocidas, hombre o mujer, muy bien vestidos y se identifican como policías, no permita que se ganen su confianza. Es muy posible que intenten robarle, al menos es el modo de operar de unos delincuentes, de los que hemos recibido noticias en este medio de comunicación.
Bien presentados
Viajan en un vehículo particular, con vidrios polarizados y como hemos dicho, no despiertan sospechas por su apariencia, es decir que no parecen los ‘chirretes’ de toda la vida, y no le van a sacar un ‘mataganado’ a las primeras de cambio. Inventan una historia sobre un robo que se ha producido en un vehículo de valores, para lo cual les es necesario revisar el efectivo que la víctima carga.
‘Gancho ciego’
Utilizan otro cómplice, el famoso ‘gancho ciego’, que suele tener alguna información sobre la persona a la que van a robar. Este pasa ‘casualmente’ por el lugar y la saluda, y además también es requerido por el falso policía al que le entrega documentos y dinero. Finalmente, en esta interacción, los bandidos parece que usan alguna sustancia y la víctima, sin oponer resistencia, acaba entregando todos los objetos de valor que carga. Los sujetos suben a su vehículo y adiós, gracias.
Ojo, ojo
En ese sistema suele participar también una mujer. Lo mejor es alejarse, taparse la nariz cuando se tenga alguna sospecha y siempre, siempre, desconfiar, sin importar que los desconocidos le pregunten por la salud de algún miembro de la familia, recuerden que estos tipos planifican muy bien sus golpes y realizan labores de inteligencia para averiguar datos sobre usted. Si ve algo sospechoso con estas características por su barrio, no dude en llamar a la Policía.

