Música y fama

Ricardo Urrego

Ricardo UrregoPor Ricardo Urrego

En estos días se levantó una hecatombe internacional por  el calibre de los personajes que convocaron a esta situación y que  nos deja a todos los que nos enteramos del hecho, más de una reflexión.
Resulta que el señor J. Balvin, mundialmente famoso por su música inflada por la industria del espectáculo le puso un palo a la rueda que buscaba el reconocimiento a la carrera artística del reconocido cantautor panameño Rubén Blades. Este señor Balvin ha pretendido que de alguna forma el señor Rubén Blades no sea reconocido por su labor en la música. Lo que no sospechó el antioqueño Balvin fue la torpeza de desconocer una fama hecha a pulso y durante muchos años del señor Blades, quien es un referente mundial de la música salsa a la cual le agregó el aporte solidario e historial en sus letras como cantautor y sonero indiscutible en los escenarios de muchos países. 
Por lo anterior, otro grande de las tarimas como el famoso René de Calle 13, le salió al paso al paisa Balvin y le recordó que Rubén Blades tiene más que ganado el reconocimiento mundial por su aporte a la música y que él, Balvin, es un producto del comercio y solo existe para el dinero y que el arte no solo es para producir dinero sino también para dejar un legado a la humanidad, mas allá de lo comercial. Le recordó además  a Balvin,  que esta mal asesorado por su viejo – su papá – y lo mas importante son los valores como persona. El artista René de Calle Trece también le recordó a Balvin su falsedad al decir unas cosas en un principio y vociferar por las redes otras muy distintas a las planteadas en acuerdos entre hombres. Es decir en esta polémica el señor Balvin salió mal librado y queda en el ambiente la estupidez de un famoso inflado por las luces y el dinero.