Ni en el parque Caldas se puede estar

Lo que ocurre en el parque Caldas de Popayán a ciertas horas, era impensable hace unos años. El parque era entonces un sitio agradable, tranquilo, ameno, en donde muchos payaneses; estudiantes, funcionarios, jubilados y demás compartían veladas al aire libre. Era normal ver parejas con pocos recursos económicos prodigándose cariño en las bancas, bajo los enormes árboles melenudos. Era usual que los fines de semana el aforo estuviera a tope, que se compartiera un trago en un ambiente bohemio; los destellos amarillentos de los faroles tachonando con sutileza el fondo, lejano y blanco de las fachadas principales: la Catedral, la Torre del Reloj, la Alcaldía y la Gobernación. En el perímetro, era normal la presencia de músicos. Había guitarristas de supervivencia buscando la voluntad del transeúnte, casi siempre más vaciado que él mismo; y otros interpretando canciones por puro gusto. Turistas extranjeros y nacionales se tomaban las fotos desprevenidamente. Pero eso es solo un recuerdo, y no muy lejano. Han bastado unos pocos años para que la seguridad en el corazón del Centro Histórico se haya deteriorado de forma dramática. Las cosas han cambiado. ‘Subir la Caldas’ después de las nueve de la noche, ya no es un buen plan. Sentarse a conversar en una banca, no es recomendable. Hay consumo de estupefacientes, por supuesto hay menudeo. Es normal la inseguridad y la presencia de sujetos peligrosos que andan en busca de su oportunidad; es normal que se acerquen a pedirte una moneda y ante la negativa salga a relucir un cuchillo.
La autoridad municipal no puede permitir tal despropósito. Nos preciamos de ser una ciudad turística, y en ese orden, las calles del Centro, el conjunto arquitectónico colonial, es uno de los principales atractivos. O acaso pretendemos un turismo exclusivamente diurno, donde los visitantes se den una vuelta y al caer la tarde se refugien. Al menos la seguridad en el Centro hay que recuperarla para el disfrute de propios y extraños. Si es necesario aumentar la presencia policial hay que hacerlo, el parque, el Centro, es de todos, es parte de nuestra historia y también de nuestra vida presente. ¿Porque el vicio, la delincuencia y los elementos hostiles deben prevalecer sin que nadie haga algo?