No es el azúcar; este sería el peor enemigo de una persona con diabetes

Cuando una persona sufre de diabetes, se dice que su cuerpo no produce la cantidad suficiente de insulina o no la utiliza correctamente. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades explican lo que sucede: “Cuando no hay suficiente insulina o las células dejan de responder a la misma, queda demasiada azúcar en el torrente sanguíneo y, con el tiempo, esto puede causar problemas de salud graves, como enfermedades del corazón, pérdida de la visión y enfermedades de los riñones”.

Las cifras sobre diabetes cada vez son más preocupantes, el número de personas con esta enfermedad “pasó de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014. La prevalencia de esta enfermedad ha venido aumentando más rápidamente en los países de renta baja y de renta mediana que en los de renta elevada”, señaló la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Para contribuir a la prevención de esta enfermedad, lo ideal es llevar una alimentación sana, con el fin de evitar situaciones de ceguera, accidente cerebrovascular o amputación de miembros inferiores. Para quienes ya fueron diagnosticados con la misma, lo recomendable es seguir al pie de la letra las instrucciones brindadas por el médico.

Sin embargo, el trabajo, las obligaciones y la rutina diaria pueden representar un peligro para personas que padecen de diabetes. De acuerdo con información de Corner Salud, “una de las causas principales de empeoramiento de la diabetes suele deberse a episodios de estrés. El estrés es una reacción normal y adaptativa ante diversas situaciones, una señal de que nos hallamos en peligro. Es la respuesta de nuestro organismo ante una situación que interpreta como amenazante o peligrosa y se prepara para afrontarla”.

“Puede ser una barrera importante para el control efectivo de la glucosa. Las hormonas del estrés en tu cuerpo pueden afectar directamente los niveles de glucosa. Si experimentas estrés o te sientes amenazado, tu cuerpo reacciona. A esto se le llama la respuesta de lucha o huida. Esta respuesta eleva tus niveles hormonales y causa que tus células nerviosas se activen”, explican los expertos de Healthline, portal web especializado en salud.

Las personas con diabetes pueden sentirse en algunas ocasiones desanimadas, preocupadas o frustradas. Esto puede ser causado por lo que implica el cuidado de esta enfermedad. De acuerdo con los expertos, esto es conocido como “distrés por diabetes”.

“Esos sentimientos abrumadores, conocidos como el distrés por la diabetes, pueden llevarlo a descuidarse y tomar hábitos poco saludables, dejar de monitorearse el nivel de azúcar en la sangre e incluso faltar a las citas médicas. Esto les pasa a muchas, si no a la mayoría, de las personas con diabetes, a menudo, después de llevar años manejando bien la diabetes. En cualquier periodo dado de 18 meses, entre el 33 % y el 50 % de las personas con diabetes tienen distrés por la diabetes”, explican los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Es importante que los pacientes con diabetes consulten a un doctor en caso de presentar algún síntoma de esta afección. Esto evitará que la enfermedad empeore.

Por su parte, un estudio realizado por científicos de la Asociación Americana de Diabetes encontró los efectos del estrés en el nivel de glucosa en animales y personas. “Los ratones con diabetes bajo estrés físico o mental tienen un nivel elevado de glucosa. Los efectos en las personas con diabetes tipo 1 son más variados. Si bien el nivel de glucosa de la mayoría de las personas se eleva con estrés mental, es posible que el nivel de glucosa de otras disminuya. En personas con diabetes tipo 2, el estrés mental a menudo aumenta el nivel de glucosa en la sangre. El estrés físico, como una enfermedad o lesión, causa un nivel más elevado de glucosa en la sangre en personas con cualquiera de los dos tipos de diabetes”.

Según los expertos, para prevenir el estrés, las terapias de relajación, la práctica de algún deporte o actividad física, y los ejercicios de respiración pueden resultar de gran ayuda, sin dejar atrás los nuevos tratamientos, como la medicina hiperbárica.