No hay garantías

En el Cauca se eligieron los nuevos representantes gubernamentales el gobernador, alcaldes, diputados departamentales y ediles de las Juntas Administradoras Locales. Toda una cúpula de mandatarios que por cuatro años llevarán a cabo tareas específicas.

Para ello la Registraduría dispuso diferentes lugares donde se contó con un despliegue de logística. Sin embargo, en el Cauca el panorama no ha sido alentador, el tan nombrado fraude electoral ha sido evidente, de hecho en muchos municipios se salió de control el orden público. Al parecer los números y promedios que manejaron los candidatos no se vieron reflejado en los resultados de las contiendas y como es costumbre que en el departamento haya tantos casos de modificaciones, a los tan mencionados formularios E-14, inicia la pelota a revotar entre quienes tienen en sus manos los resultados; en primera instancia los jurados de votación y posterior a ellos los miembros de la Registraduría que son quienes empiezan a enviar datos vía telefónica y los miembros de las comisiones escrutadoras.


Florencia, Balboa, Argelia y Almaguer presentaron inconvenientes donde la vida de los jurados de votación se vio seriamente en peligro. Ahora lo que surgen son preguntas ¿Dónde está la fuerza pública en municipios que tienen problemas de seguridad? ¿Cómo es posible que aún no se tengan garantías para salir a votar? ¿A dónde van a parar los impuestos que pagamos? Se tiene claro que la gobernación no realizó una adecuada estrategia que prevenga estos incidentes, puesto que, al día de hoy se tienen escuelas que fueron quemadas, daños graves a infraestructuras que fueron dispuestas paras elecciones. No hay manera de saber a ciencia cierta de los votos, pues muchos fueron quemados y destruidos incluso antes de ser verificados.


La incertidumbre frente a los resultados quedarán como se anunciaron, difícilmente se sabrá la verdad de los acontecimientos y los candidatos que no quedaron electos no tienen manera de pedir un reconteo de votos y menos la posibilidad de tener una cifra real de sus votantes.