Día de la Raza

Diego Jaramillo SalgadoPor Diego Jaramillo Salgado

“En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un dios de otro cielo, y que ese dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja”. Eduardo Galeano
El Día de la Raza tiene su origen en un intento de España por establecer lo que sería una especie de encuentro de los pueblos iberoamericanos. De hecho, hasta 1992 fue reconocido como tal frente a los que habían sido invadidos y colonizados por el Imperio español. Sin embargo, hacer presente esos 500 años hizo que en diferentes lugares del mundo se diera otro contenido. Eso implicó la aceptación, a partir de los estudios históricos de pueblos y sociedades, y de su devenir; de que su presencia hoy se debe al largo proceso de resistencia. Lo cual quiere decir que no es algo para celebrar. Fue la forma de someter y destruir grandes civilizaciones de igual valor que las existentes en otros territorios. 
Con la invasión española se produjo un cambio en la configuración del mundo. Europa se asumió como centro del universo. Sus formas de conocimiento y de cultura se impusieron como aquellas dadoras de la razón de ser de las personas y de las sociedades, las únicas posibles a seguir. El proceso económico se articuló al naciente sistema capitalista. Haciendo de la extracción de las riquezas de las colonias la fuente de su fortalecimiento, sin que ello representara la industrialización de España. Se estableció la religión católica como la única verdadera. Por tanto, las creencias y prácticas culturales de los pueblos debían supeditarse a ese nuevo orden de dominación. Lo mismo sus lenguas. Asimilándolas a una forma de Posesión del demonio o expresión de un estado semisalvaje; superables solo por la vía de la civilización cristiana. Quiere decir esto que entonces se conjugaban un desarrollo del capitalismo exigiendo libertades para crear mercados y una forma contraria, conservadora, retardataria, imponiendo modelos culturales por la vía de la inquisición, cuyos castigos eran la hoguera, el descuartizamiento, la guillotina, el empalamiento, el escarnio público. El patriarcado le fue propio. Igual que el machismo. El color de la piel cercano a dios y admisible al nuevo orden era el blanco. Desde donde se construyó la formalización de sociedades racistas que excluían y sometían al otro bajo las diferentes formas que aquí se consignan. Cerrando la posibilidad de una interculturalidad creadora.
 

Publicado
Categoría

Espacio Publicitario

D : H : M : S

Contenido promocionado

rimax