Origen trágico del Día del Estudiante

El trasfondo histórico tiene que ver con el año 1929. En ese entonces el presidente de la República era el conservador Miguel Abadía Méndez.

Queremos aprovechar este espacio editorial para hablar del Día Nacional del Estudiante que se celebró ayer en todo el país. También se denomina Día del Estudiante Caído o Día del Estudiante Revolucionario y se extiende hasta hoy 9 de junio.

El trasfondo histórico tiene que ver con el año 1929. En ese entonces el presidente de la República era el conservador Miguel Abadía Méndez. En junio de aquel año varios estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia alzaron su voz para exigir la renuncia de los funcionarios que estuvieron involucrados en el terrible episodio llamado ‘Masacre de las bananeras’. Allí fueron asesinados por el ejército colombiano más de 4.000 trabajadores de la United Fruit Company cuando protestaban por mejores condiciones laborales, el 6 de diciembre de 1928. Uno de los estudiantes que participó en las movilizaciones, fue el pastuso Gonzalo Bravo Pérez, fue asesinado el 7 de junio pasadas las 10 pm, por un policía del batallón presidencial.

Las protestas se enardecieron y, desde entonces, el 8 y 9 de junio se transformó en una fecha clave para el movimiento estudiantil, que saldría a marchar desde entonces para conmemorar la fecha. Casualmente un 8 de junio, 25 años después, en un hecho plenamente registrado por los medios y la historia, cerca de la ciudad universitaria unos policías fueron chiflados por unos estudiantes que jugaban fútbol. A los uniformados no les gustó el gesto y uno de ellos disparó contra los jóvenes y le causó la muerte a Uriel Gutiérrez, estudiante de medicina y filosofía. Esa misma noche de 1954, el dictador Gustavo Rojas Pinilla, autorizó a los representantes estudiantiles y dio luz verde para una marcha pacífica al día siguiente, 9 de junio. Cuando ésta se dirigía hacia la Plaza de Bolívar, fue interceptada por miembros del Pelotón del Batallón Colombia que acababa de llegar la Guerra de Corea.

En circunstancias que aun no están claras, los soldados dispararon y mataron a 12 estudiantes e hirieron a otros 50. Otros casos más recientes son los de Dilan Cruz y Lucas Villa, asesinados en las manifestaciones de 2019 y 2021, ejemplos del destino trágico de quines luchan por los derechos estudiantiles y de todos los colombianos.