Durante una intervención en Múnich (Alemania), el presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su inconformidad con Panam Sports, entidad organizadora de los Juegos Panamericanos, argumentando que esta organización le había faltado al respeto al país al quitarle la sede para realizar el evento deportivo en 2027.
El jefe de Estado además señaló que existió una especie de burla hacia Colombia, situación que resultó en la pérdida de la oportunidad de albergar dicho evento en la ciudad de Barranquilla.
“Debo decir que la burocracia que dirige eso en América Latina espera dinero, y es una competencia por dinero, no es propiamente el mundo deportivo lo que se construye allí”, dijo el presidente Petro.

Este conflicto surgió a raíz de un aparente desacuerdo sobre los requerimientos financieros y de infraestructura necesarios para la realización de los juegos.
El mandatario mencionó que se solicitaba el traslado de 50 millones de dólares y una inversión adicional de 800 millones de dólares para adecuaciones locales, cifras que, según él, evidencian una preferencia de la organización por aspectos económicos sobre el valor deportivo.
Esta situación, afirmó, subraya la problemática burocrática y financiera que envuelve a la organización de eventos de esta magnitud en América Latina.

