La preocupación aumenta entre los habitantes del barrio San Antonio de Padua, en Popayán, debido al avanzado deterioro del techo del polideportivo del sector, un escenario que diariamente recibe a cientos de niños, jóvenes y familias que practican deporte y participan en actividades recreativas. La estructura presenta láminas desprendidas, filtraciones y partes visiblemente debilitadas que, según la comunidad, podrían ocasionar un accidente si no se atiende con prontitud.
Salomón Muñoz, presidente de la Junta de Acción Comunal, aseguró que desde hace varios meses han elevado solicitudes formales ante la administración municipal para que se realice una inspección técnica y se programen obras de mantenimiento, pero hasta ahora no han recibido soluciones concretas. “Nos preocupa que el daño avance y que ocurra una emergencia mientras los niños están entrenando”, expresó el líder comunitario.
El polideportivo no solo beneficia a los residentes del barrio, sino que también es utilizado por menores y deportistas de sectores vecinos, quienes encuentran allí un espacio seguro para el aprovechamiento del tiempo libre. Padres de familia señalan que, ante la falta de escenarios adecuados en otras zonas, este lugar se ha convertido en un punto clave para la integración social y la formación deportiva.
Vecinos afirman que durante la temporada de lluvias la situación empeora, ya que el agua se filtra por el techo y obliga a suspender actividades, afectando escuelas deportivas y encuentros comunitarios. Además, temen que los fuertes vientos puedan desprender partes de la estructura y poner en riesgo a quienes permanecen en el lugar.
La comunidad insiste en que la intervención debe ser prioritaria y preventiva, pues consideran que esperar a que ocurra un incidente sería una irresponsabilidad. Por ello, hacen un llamado urgente a la Alcaldía para realizar una evaluación técnica, asignar recursos y garantizar condiciones seguras para los usuarios.
Mientras no haya respuestas oficiales, el temor persiste entre los habitantes, quienes aseguran que seguirán alzando la voz para proteger un espacio que durante años ha servido como punto de encuentro, deporte y convivencia para la niñez y juventud del sector.





