Proaborto y provida

Por estos días se han realizado algunas actividades y encuentros a propósito del Día de Acción Global para el Aborto Legal y Seguro, conocido también como el Día por la Despenalización y Legalización del Aborto. Este se celebra el 28 de septiembre de cada año convocad por los grupos de mujeres y el movimiento feminista para exigir a sus respectivos gobiernos la legalización del aborto y la facilitación del acceso al mismo, nombrando como objetivo el reducir las muertes por abortos inseguros.

Intervenciones inseguras

La iniciativa surgió en 1990 en el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe y la convocatoria se ha extendido, siendo asumida por redes internacionales y locales en numerosos países de Europa, África, Asia y Norteamérica. Según datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) el ocho por ciento de las muertes de mujeres en el mundo se deben a los abortos inseguros.
Y con esta conmemoración se abre un viejo debate entre abortistas y proabortistas, o pro-elección y provida. Los primeros enfatizan el derecho de las mujeres a decidir si terminar un embarazo, los segundos el derecho del embrión o feto a que se termine su gestación y a nacer.

Debate político

Para muchas personas, el aborto es un problema moral relacionado con el comienzo de la persona humana, los derechos del feto y los derechos de la mujer sobre su propio cuerpo. El debate se ha convertido en un problema político y legal en algunos países con activistas antiaborto que buscan promulgar, mantener y expandir las leyes antiaborto, mientras que los activistas del derecho al aborto buscan revocar o relajar esas leyes al tiempo que amplían el acceso al aborto.

El derecho a vivir

El hecho es que alrededor de 56 millones de abortos se realizan cada año en el mundo, con aproximadamente 45% hechos de forma insegura. Se ha debatido sobre los problemas morales, éticos y legales del aborto.
El centro del debate es valorar si pesa más el derecho de la madre a decidir sobre su cuerpo, o el de ese pequeño que por alguna conjunción maravillosa también debería tener derecho a la vida.