La iniciativa surge tras fallas en el sistema actual, afectado por problemas geológicos.
La Administración Municipal de Tunja avanza en la formulación de soluciones estructurales para garantizar el abastecimiento de agua potable en la ciudad, luego de las recientes contingencias que evidenciaron la fragilidad del sistema actual. Entre las principales propuestas se encuentra la construcción de una segunda línea de conducción desde la represa La Copa, ubicada al occidente del municipio, con el objetivo de contar con una fuente alterna que permita reducir riesgos y asegurar la continuidad del servicio. Actualmente, el sistema de abastecimiento depende en gran medida de una única fuente, lo que ha generado afectaciones recurrentes cuando se presentan fallas en la tubería principal. Estas interrupciones han estado asociadas a factores como movimientos de masa, condiciones geológicas inestables y el desgaste de la infraestructura existente, lo que ha obligado a implementar medidas de contingencia que no siempre logran responder de manera eficiente a la demanda de la población.
Frente a este panorama, la administración considera prioritario avanzar en la diversificación de las fuentes de suministro, con una infraestructura más robusta, flexible y resiliente. La nueva conducción desde la represa La Copa se plantea como una solución de fondo que permitiría atender emergencias sin afectar de manera prolongada a los usuarios, mejorando así la confiabilidad del sistema.
No obstante, el proyecto implica un reto financiero significativo. De acuerdo con estimaciones preliminares, la inversión necesaria podría alcanzar los 50.000 millones de pesos, una cifra que supera la capacidad presupuestal del municipio. Por esta razón, se ha planteado la necesidad de articular esfuerzos con entidades del orden departamental y nacional, así como explorar posibles fuentes de financiación que permitan hacer viable la obra.
Las autoridades también han evaluado la posibilidad de reemplazar completamente la tubería actual; sin embargo, esta alternativa resulta igualmente costosa y compleja desde el punto de vista técnico y operativo. En consecuencia, se insiste en que la construcción de una segunda fuente representa la opción más eficiente y sostenible a largo plazo.

