PTAR payanesa

Don Chirimias

Don Chirimias

 Por estos días se supo que uno de los accionantes de una acción popular solicitó a la Procuraduría, reabrir el proceso en el Tribunal Contencioso Administrativo del Cauca para que haga cumplir el fallo que obliga al municipio de Popayán, a construir la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales. PTAR.  
La PTAR es una obra no solo necesaria por las toneladas e vertimientos que reciben a diario los ríos de Popayán sino que sobre ella pesa una sentencia del Consejo de Estado fue emitida el 25 de junio de 2013.

Orden

Esa instancia superior dio la razón al Tribunal Contencioso administrativo del Cauca que ordenaba al Acueducto, al municipio, a la CRC y a otras entidades a responder por los derechos ambientales que le asisten a los ciudadanos colombianos a tener un ambiente sano, libre de contaminación. Si existe un problema relevante para el municipio de Popayán es el de la falta de una PTAR, y la consecuente contaminación dramática de sus afluentes que hacen las veces de alcantarilla pública.
Esta falencia de fondo es el resultado de una gran cadena de desaciertos y de falta de ‘inteligencia institucional’ por no decir torpeza en la gestión de los proyectos de interés público. Recordemos que en el año 2017, se dio un gran conflicto social. Por un lado la gente del Valle del Ortigal y barrios aledaños sacaron las uñas para que no les construyeran la PTAR, al lado de sus casas. Ellos defendieron sus intereses. En la acera opuesta, los habitantes de todos los barrios ubicados en cercanías de los ríos Molino, Ejido y el mismo Cauca, clamaron y siguen haciéndolo por una solución a la contaminación y los malos olores de los afluentes que no los dejan vivir.

Desaciertos

La obra de la PTAR, ya estaba planificada, estaba incorporada al Plan de Ordenamiento Territorial desde hace muchos años. Estaban los estudios técnicos, de factibilidad y la disposición de los terrenos para su construcción. Pero el Gobierno de Santos en su afán por construir viviendas gratuitas para la población afectada por la violencia, levantó en esa zona torres de departamentos y viviendas a mansalva, sin tener en cuenta los problemas sociales, ambientales y urbanísticos que esto acarrearía a largo y mediano plazo.