
Sin duda el gran riesgo de una reforma laboral como la que plantea el Gobierno Nacional, es que acabe golpeando el empleo, y que genere un desestimulo para la inversión, por cuenta del incremento de costos laborales que podrían ser insostenibles para pequeñas, medianas y grandes empresas.
Con pinzas
Es una reforma que hay que coger con pinzas, pues por la vía de querer mejorar las condiciones laborales de los colombianos y de recuperar derechos de los que se gozaba antes, se podrían tener consecuencias contrarias: despidos y un freno en la creación de nuevos puestos de trabajo. Nos hallamos en un escenario de recesión y crisis global, en el que una reforma que solo toque beneficios de los trabajadores, sin contar con una política económica integral que genere competitividad, podría generar más daños que remedios.
Fenalco
Desde Fenalco ya se pronunciaron diciendo que los cambios de la reforma laboral van a generar importantes consecuencias en las condiciones laborales. De acuerdo con Fenalco, las modificaciones que plantea el documento podrían incidir en el ingreso al mercado laboral de personas que no tienen empleo en el momento. Sin embargo, no descartó que muchos trabajadores de empresas puedan verse beneficiados.
Cambios
Entre los cambios más importantes que traerá la reforma destaca el cambio de los contratos término fijo, los cuales podrían celebrarse hasta por dos años. Otro de los puntos que más llamaba la atención tenía que ver con los contratos por prestación de servicios. En este caso, según el documento, no se podrían celebrar estos acuerdos “ni cualquier tipo de contrato civil o mercantil con personas naturales para realizar actividades permanentes y subordinadas en empresas”. En resumen el debate revive los dos argumentos de siempre. Por un lado, se aduce que “las mejores condiciones de los trabajadores aumentan su productividad y la eficiencia en las empresas”, o “estas mejores condiciones aumentan el consumo y por ende benefician la economía”.


