La cifra de detenciones de connacionales en junio es la más baja desde enero del 2022.
El número de arrestos de colombianos indocumentados en EE. UU. se desplomó durante el pasado mes de junio, según las estadísticas oficiales de la oficina de Aduanas y Patrulla Fronteriza (CBP por su sigla en inglés).
De acuerdo con la CPB, durante ese mes fueron detenidos 5.383 colombianos, en su mayoría en la frontera sur. Eso es menos de la tercera parte de los arrestos que se realizaron en mayo (18.855) y la cifra más baja que se registra desde enero del 2022.
El número es bajo, además, si se compara con junio del año pasado, cuando fueron arrestados 13.181 connacionales. En términos generales, la sorprendente estadística rompe con la trayectoria al alza de los últimos dos años fiscales en EE.UU. donde se batieron todos los récords previos en cuanto a detenciones.
En el año fiscal 2022 habían sido arrestados 130.971 colombianos, mientras que en este 2023 ya iban 131.000 hasta antes de conocerse los datos de junio.
No es clara la razón para este bajonazo pero varios factores podrían estar influyendo. Por un lado, las políticas migratorias que viene implementando la administración Biden desde comienzos de año podrían estar comenzando a dar resultados.
Y es que en general, cuando se incluyen arrestos de todos los ciudadanos del mundo, las cifras de junio también marcan un agudo descenso frente a las registradas el mes anterior. De 274.972 a 207.823, o casi el 30 por ciento de reducción en un solo mes. Y el número de junio es también el más bajo desde enero del 2022.
Las políticas migratorias que viene implementando la administración Biden desde comienzos de año podrían estar comenzando a dar resultados
Las medidas incluyen programas para facilitar la migración de cubanos, haitianos y venezolanos, amenazas de fuertes castigos en caso de ser detenidos y deportados al igual que agresivas campañas de información.
En el caso concreto de colombianos, el anuncio de un programa de reunificación familiar para colombianos y la apertura de centros de procesamiento en el país para dar información podría haber frenado un poco el flujo.
Pero de acuerdo con Adam Isacson, experto en seguridad y migración en Wola, habría otro elemento quizá más poderoso provocando una pausa. Desde el pasado 11 de mayo, cuando expiró el polémico título 42, entraron en vigor nuevas medidas de la administración Biden que se traducen en una deportación inmediata si la persona no ha cumplido con dos condiciones: haber pedido una cita previa en la CPB y tener una solicitud de asilo rechazada por un tercer país por el que pasaron antes de llegar a la frontera.
La deportación en estos casos -y a partir del 11 de mayo- implica que la persona ya no podrá ingresar a EE. UU. o solicitar cualquier tipo de visa migratoria en por lo menos 5 años.



