Este domingo 8 de marzo, durante las elecciones legislativas, el expresidente Iván Duque puso la seguridad en el centro del debate. Aseguró que el nuevo Congreso tiene el mandato de recuperar la tranquilidad en las regiones más golpeadas por la criminalidad organizada.
Una de las propuestas más polémicas y comentadas fue el regreso de la aspersión aérea de cultivos ilícitos. Para Duque, el legislativo entrante debe dar las garantías legales para que el Estado recupere esta herramienta en la lucha frontal contra el narcotráfico.
El expresidente vinculó la seguridad con la estabilidad energética del país, mencionando que ambos sectores requieren reconstrucción. Afirmó que una matriz energética fuerte permite financiar políticas de seguridad más efectivas y sostenibles en el tiempo.
Duque también hizo un llamado a recuperar el sistema de salud a través de leyes que prioricen la atención ciudadana sobre la ideología. Considera que el Congreso electo hoy debe ser capaz de corregir los rumbos que han afectado la prestación de servicios básicos.
Sobre la política social, el exmandatario pidió al nuevo Congreso trabajar bajo principios de «gestión y estadística». Su objetivo es que los recursos lleguen a los más necesitados mediante programas probados, evitando la demagogia en la asignación presupuestal.
El contexto de estas elecciones es particular, ya que el próximo 20 de julio los nuevos congresistas encontrarán una agenda agitada. Duque advirtió que la defensa de la democracia será la tarea diaria ante posibles intentos de cambiar las reglas de juego constitucionales.
Con su voto, el expresidente ratificó que el equilibrio de poderes depende de un Congreso fuerte y técnico. La jornada de hoy definirá si el país retoma políticas de «mano firme» contra el crimen o si mantiene el rumbo trazado por la administración saliente.



