Sueño: necesario para crecer, consolidar memoria, aprendizaje y funcionamiento psicológico

El dormir como cualquier parte fundamental de la rutina merece tiempo, esfuerzos y hábitos.

Como se sabe, descansar bien es fundamental para la salud. Cuando se duerme, reposa el cuerpo así como la mente, lo que hace que ambos puedan funcionar con normalidad día a día, en el ámbito personal y laboral.

En sí, el sueño es necesario para crecer, consolidar la memoria, aprendizaje y el funcionamiento psicológico. Existen recomendaciones específicas en cuanto a la duración, el número de horas varía según la edad y etapa vital, también en la calidad y continuidad para conseguir un sueño reparador.

Todas aquellas medidas encaminadas a conseguir un sueño de calidad que permita el adecuado descanso reciben el nombre de higiene del sueño. Además, todas las personas necesitan dormir una cantidad de horas mínima para que todo esto pueda llevarse a cabo, que suele depender de cada caso (normalmente, en función de la edad de la persona).

Pero la cantidad de horas que se duerma no es lo único importante: la calidad de sueño también debe ser la adecuada para que el cuerpo funcione como debe y también contar con el equipo de descanso adecuado, entre ellos un buen colchón.

Consecuencias

Pero, ¿tiene consecuencias para nuestra salud el no dormir bien? Sobre el tema, la doctora Adriana Martínez, especialista de la Asociación Colombiana de Neurología, indicó que la falta de sueño predispone a trastornos relacionados con el funcionamiento cognitivo, trastornos emocionales, enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer.

Aseveró que “la clasificación internacional de los trastornos del sueño, distingue dos grupos que pueden alterar el correcto descanso y pueden beneficiarse de una adecuada higiene del sueño. Por un lado, están aquellos cuyo factor desencadenante se encuentra en el entorno del paciente, como por ejemplo viajes con cambios de horario grandes, variaciones estacionales, entornos ruidosos, etc. En otras ocasiones, es el propio paciente, quien, ya sea por unos hábitos inadecuados como consumo de café u otras sustancias, o por patología de base, no consigue conciliar o mantener el sueño, también existe problemas con el equipo de descanso que ayudan a tener mala noche”.

Para establecer el origen del problema de no dormir, es necesario realizar una correcta valoración de los pacientes. Las medidas de higiene del sueño pueden dividirse en 4 grupos según los factores sobre los que incide: ritmo circadiano, cambios fisiológicos con la edad, factores desencadenantes de alertamientos o despertares, equipo de descanso inadecuado y consumo de sustancias.

Agregó que “el insomnio es uno de los trastornos más habituales en las unidades de sueño. La incapacidad para iniciar y/o mantener el sueño repercute en gran manera en la posterior vigilia del paciente y puede ser causa de múltiples trastornos que afectan a la calidad de vida e incluso de accidentes”.

Los efectos negativos de un mal descanso pueden derivar en múltiples consecuencias para la salud que tarde o temprano acaban emergiendo: entre ellos, los más comunes suelen ser los dolores de espalda o los problemas de salud mental como el estrés o la ansiedad. Y es que parece haber una estrecha relación entre un mal descanso, problemas con el colchón y las posibilidades de desarrollar enfermedades a medio o largo plazo.

Igualmente, un factor determinante para la falta de sueño es tener un equipo de descanso inadecuado (colchón y almohada), ya que contribuyen a tener un descanso impropio. Según especialistas de Emma Sleep, complementaron esta información, ya que los problemas más comunes con el colchón son:

  • La mala circulación de aire calentará su cuerpo durante la noche. El calor excesivo perturba el ciclo del sueño. Además, fomenta el crecimiento de moho y chinches en regiones húmedas.
  • Una firmeza incorrecta o una distribución incorrecta de la firmeza significa que la columna no puede obtener el soporte correcto que necesita durante la noche. Puede causar dolor de espalda a corto plazo y daño espinal a largo plazo.
  • Los colchones con baja durabilidad tienden a tener hendiduras permanentes en la superficie del colchón con facilidad, lo que lo hace incómodo y sin apoyo. El colchón de muelles con estructura de muelles rota debe reemplazarse lo antes posible.

Qué hacer

Según los expertos de Emma Sleep, es importante la temperatura en el entorno donde duerme, si es demasiado alta o fría, puede afectar la caída de la temperatura interna del cuerpo y provocar que se interrumpa el sueño. Una temperatura ambiente de alrededor de 18,3 ° C es óptima para dormir bien por la noche.

También, es fundamental un buen colchón y almohada, que aseguren una correcta alineación de la columna mientras se descansa, son primordiales para una calidad de vida y para evitar desarrollar problemas graves en el futuro.

Adicional, para una correcta higiene del sueño, las cuales como principal recomendación es no tomar sustancias excitantes como café, té, alcohol, tabaco, etc., especialmente durante la tarde o al final del día. Además, tomar una cena ligera y esperar una o dos horas para acostarse. No irse a la cama con sensación de hambre. Se puede tomar un vaso de leche caliente (sin chocolate) o una infusión (sin teína) para favorecer la relajación antes de ir a dormir.

También se recomienda el uso de un colchón de calidad certificada, pues ayuda a conciliar mejor el sueño, previniendo la falta de descanso. Igualmente, en cualquier caso, parece claro que cuando una persona pasa cierto tiempo sin dormir o ese descanso es de mala calidad, ello puede tener consecuencias en su salud. Es por eso que se recomienda mantener un hábito de sueño marcado y con el colchón adecuado, con el objetivo de evitar estos posibles problemas en un futuro. ¡No debemos jugar con el descanso!

Se debe realizar ejercicio físico, pero evitar hacerlo a última hora del día, ya que activa el organismo. Evitar siestas prolongadas (no más de 20-30 minutos) y nunca por la tarde-noche. Asimismo, si se está tomando medicación hay que tener en cuenta que algunos medicamentos pueden producir insomnio. Mantener horarios de sueño regulares, acostándose y levantándose siempre a la misma hora. Si no se consigue conciliar el sueño en unos 15 minutos salir de la cama y relajarse en otro lugar para volver a la cama cuando aparezca el sueño.

Es imprescindible mantener un ambiente adecuado que favorezca y ayude a mantener el sueño. Se debe procurar tener una temperatura adecuada, evitar ruidos, usar colores relajantes, una cama confortable, etc. Evitar los ambientes no familiares o no habituales a la hora de dormir. Si es necesario se puede realizar un ritual antes de acostarse que incluya conductas relajantes como escuchar música tranquila, lavarse los dientes, una ducha templada, etc.