
Un grupo de jóvenes estudiantes de la universidad pública del Cauca, ganó una competencia tecnológica llevada a cabo en China. Se dice pronto pero quedaron campeones frente a 150 mil estudiantes de más de 2 mil universidades de todo el mundo que se dieron cita en el gigante asiático. Se trata de la ‘Huawei ICT Competition 2022-2023’. Este logro, cómo no, es el resultado de la dedicación, el empeño, la disciplina y por supuesto las habilidades y el conocimiento que han venido cultivando estos futuros ingenieros. Los jóvenes lograron entrar a la tercera fase, que se llevó a cabo el pasado 7 de marzo en la capital del país y desde ese momento, se convirtieron en los mejores estudiantes de Latinoamérica. Estas son noticias que reconfortan.
Hace un par de años destacábamos en este espacio editorial el trabajo de un grupo de jóvenes estudiantes e investigadores payaneses que ganaron un evento nacional de robótica, con un robot de bajo costo que beneficiará a la agricultura. Se trataba de un robot agricultor que se alimenta con energías renovables. “Hemos construido un rover de agricultura de precisión el cual es guiado autónomamente por GPS el cual cuanta con tres módulos. El primero es un módulo de guiado que cuenta con GPS y movimiento en 6 ruedas, lo que permite que al ubicar cualquier punto del globo terráqueo, él puede llegar a esos lugares y con ello hacer un guiado en la agricultura que se necesite. El segundo es el módulo de sensores y variables, sistema que permite medir condiciones de temperatura, humedad y también cuenta con un detector de llamas. Finalmente, el tercer módulo se encarga del sembrado del maíz, este cuenta con una broca y puede humedecer el suelo si se necesita para sembrar ese tipo de semilla”, comentó Carlos Realpe, líder del equipo Gaespa.
Una maravilla, esto es una conjunción feliz entre las tecnologías, la creatividad, la juventud y las buenas intenciones. Por fortuna no todos los jóvenes se dejan arrastrar por las aguas superfluas del consumismo y la cultura del hedonismo, la comodidad y el facilismo. No todos se dejan encandilar por los falsos ídolos, los espejismos de la moda, la cultura narco y los placeres pasajeros. Hay jóvenes con templanza y disciplina que logran que recuperemos la fe en esta humanidad perdida.





