
Cuando empezó a funcionar el Nuevo Código de Policía, las autoridades andaban muy celosas, vigilando que la gente cumpliera las normas con el objetivo de mejorar la convivencia ciudadana. Luego, con el tiempo, muchas de las normas del Código se quedaron como tantas leyes que existen en este país: escritas en papel, pero sin ninguna aplicación en la realidad.
Vecinos ruidosos
Con el Código pensábamos que se iba a acabar con los molestos vecinos ruidosos, que abundan en estas tierras con tanta gente poseída con el espíritu festivo, y también irrespetuosa, a la que no le importa el sueño y la tranquilidad de los vecinos. Antes a policía acudía presta a los llamados ciudadanos cuando el volumen de la música irrumpía en la madrugada. Ahora no le paran muchas bolas al asunto, y la gente extiende sus celebraciones hasta la madrugada o hasta el otro día con total impunidad. Y la gente tiene derecho a quejarse, claro que sí y las autoridades deberían ponerse estrictas con este tema, porque una de las cosas más angustiosas es no poder dormir cuando hay que madrugar a trabajar. La persona que no duerme bien puede cometer al día siguiente un error que le cueste el puesto de trabajo y con éste, el sustento de su familia. Si no has dormido bien tus reflejos y tu velocidad de reacción no son las mismas y si debes conducir un vehículo te puede traer consecuencias fatales. Miles de accidentes en todo el mundo son ocasionados por conductores agotados que se quedan dormidos.
A nadie le importa
Pero al señor de la fiesta, la música, los gritos y la rumba eso lo tiene sin cuidado; se cree en su derecho de disfrutar de esta vida, poco le importa que haya gente que madruga, que hay niños pequeños que se despertarán en la madrugada o que haya personas enfermas que necesitan reposo. En cualquier caso el proceso que se debe seguir es el siguiente: intentar persuadir a su vecino con un diálogo que lleve a un acuerdo. Si no fue posible la concertación, lo que sigue es acudir al comité de convivencia de su edificio o junta de acción comunal.
En caso de no lograr ni el acuerdo ni la intervención de la administración de un conjunto o junta de acción comunal, se puede llamar directamente a la línea de emergencias 123 o acudir directamente a una estación de Policía.





