
Hablando del Día nacional de la memoria y la solidaridad con las víctimas del conflicto armado , hay que referirse a los niños. Tal vez los actores más vulnerables en este escenario.
De acuerdo con la Unidad para la Atención y Reparación de Víctimas del Conflicto Armado, con corte al 31 de enero del 2023, se reportan 9.339 víctimas del hecho victimizante de vinculación de niños, niñas y adolescentes a actividades relacionadas con grupos armados.
Aunque la violencia disminuyó tras la desmovilización de las FARC-EP, en 2016, los intentos de otros grupos armados por controlar áreas anteriormente dominadas por las FARC-EP han aumentado los niveles de conflicto.
Los niños en la guerra
De acuerdo con el texto de la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO), en 2022, 268.524 menores de edad fueron víctimas del conflicto, entre el Estado Colombiano y los grupos alzados en armas; llámese disidencias de las FARC, ELN, Clan del Golfo o estructuras armadas locales. Lo que representa un aumento del 11,5%, con respecto al 2021.
El claro aumento de la conflictividad en los departamentos cercanos a la costa del Pacífico (Cauca, Chocó, Nariño, Valle del Cauca) y en la frontera con Venezuela (Arauca, Norte de Santander, Vichada) ha incrementado, a su vez, los casos de desplazamiento y confinamiento.
Atrocidad
En orden, los eventos con mayores índices de reincidencia fueron: 75 violaciones en contra de los derechos a la vida e integridad personal; 66 vinculaciones o casos de reclutamiento; 36 desplazamientos forzados; 35 ataques y ocupaciones a escuelas y hospitales; 15 violaciones en contra de la libertad personal; 10 bloqueos a suministros de servicios básicos, 10 campañas cívico-militares en las que se recurrió al uso ilegal de menores, y 4 casos por violación del derecho a la libertad sexual de los niños, niñas y adolescentes. Siendo el ocupamiento de escuelas y hospitales un desencadenante para todos los demás.
Marcados para siempre
Los conflictos armados afectan todos los aspectos de la vida de los niños, niñas y adolescentes, dificultando su acceso a la educación, los servicios de salud y los medios de subsistencia. Los conflictos exponen a los niños, niñas y adolescentes a posibles impactos en la salud física y mental al largo plazo o para toda la vida.

