Violencia de género y educación

Ante el incremento dramático de las cifras de violencia contra las mujeres y feminicidios que vienen sucediendo en el país y en el Cauca, muchas asociaciones de mujeres adelantan iniciativas para elevar su voz de protesta, crear espacios de reflexión sobre la vulneración sistemática de los derechos de la mujer. Dentro de estas campañas en un municipio del Cauca, llama la atención un eslogan que reza ‘no más princesas indefensas ni machitos violentos’, pues sugiere que hay un problema de fondo en la manera en que se están criando a los niños y que tiene relación directa con el abuso y la violencia hacia las mujeres.
La frase en cuestión es digna de ser estudiada, y al investigarla nos damos cuenta que no es nueva. Una publicación que se especializa en asuntos de maternidad y educación, aclara en un artículo titulado con la frase en cuestión, que ningún padre “cría a sus hijos pensando en formar un golpeador o una mujer maltratada, todos tratamos de forjar  hombres y mujeres felices, sin embargo algo está fallando, algo sobra o falta para no convertir nuestros hijos en parte de las  estadísticas de violencia intrafamiliar”
El artículo cuestiona los valores que se han venido inculcando a los niños en su etapa de crianza: “Cuántas veces no hemos dicho o dejado que nuestra pareja le diga a nuestro hijo, ‘no llores, pareces niña’ y cuantas veces no le hemos dicho a nuestra hija ‘no juegues así, pareces niño’
Textualmente, el artículo continúa: “¿Por qué aplaudimos ciertas actitudes en los niños mismas que reprobamos en las niñas y viceversa?  Si el nene desde el kinder tiene ‘noviecitas’, todos lo aplauden, nunca falta el ‘ese es mi hijo’, parece divertido decirles que es correcto tener varias  novias, cuando lo correcto en realidad es decirle que a esa edad uno no tienen novias, solo amigas y amigos. Si la nena hace pucheritos y no ayuda en la casa porque no quiere que se le despinten las uñas todos nos reímos y decimos “desde pequeña es una diva va a ser la sensación cuando crezca. Y como estas una infinidad de divisiones y limitaciones que le vamos imponiendo a los niños, cuando si tratáramos de enseñarles que todos podemos hacer todo y que no por ser mujer u hombre tenemos el derecho de lastimar, nos daríamos cuenta que para ellos es más natural ser así que seres divididos ‘cosas de niño’ y ‘cosas de niña’.