Joven venezolana asesinada en Zarzal
Un nuevo hecho de violencia sacude al municipio de Zarzal, ubicado en el norte del Valle del Cauca. La noche del pasado sábado se convirtió en tragedia tras el asesinato de Rossy Bell Hevia Gámez, una joven venezolana de 22 años, quien trabajaba en un puesto de comidas rápidas en el barrio Gonzalo Echeverry. El ataque se registró alrededor de las 9:30 p. m. en la intersección de la carrera 6 con calle 10.
Según testigos del hecho, la víctima se encontraba atendiendo clientes cuando un hombre armado llegó al lugar y, sin mediar palabra, disparó en repetidas ocasiones contra ella. Los impactos de bala causaron heridas graves que le quitaron la vida de manera inmediata. A pesar de los esfuerzos de los presentes por auxiliarla, Rossy Bell ya no tenía signos vitales al momento de la llegada de los paramédicos.
El agresor huyó rápidamente del lugar, dejando tras de sí un ambiente de conmoción y miedo entre los residentes del sector. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no han revelado pistas claras sobre la identidad del atacante ni los posibles móviles del crimen.
La comunidad exige justicia
El barrio Gonzalo Echeverry amaneció bajo un manto de tristeza y temor. Los vecinos expresaron su indignación por la creciente inseguridad que afecta a la localidad. «Es inconcebible que alguien pueda quitarle la vida a una joven trabajadora de esa manera. Necesitamos que las autoridades actúen y nos devuelvan la tranquilidad», manifestó una residente que prefirió mantener su identidad en reserva.
Rossy Bell Hevia Gámez había llegado a Colombia hace aproximadamente tres años en busca de mejores oportunidades. En Zarzal, logró establecerse y ganarse la vida trabajando en el sector gastronómico. Sus compañeros de trabajo la describieron como una mujer amable y trabajadora, dedicada a enviar recursos económicos a su familia que aún reside en Venezuela.
Investigaciones en curso
La Policía del Valle del Cauca informó que ha iniciado las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos. «Estamos recopilando evidencia en la escena del crimen y revisando cámaras de seguridad de los alrededores. También hemos entrevistado a posibles testigos para identificar al responsable», indicó el comandante de la estación de Zarzal.
Asimismo, las autoridades no descartan ninguna hipótesis, incluyendo posibles ajustes de cuentas o conflictos personales. Sin embargo, han hecho un llamado a la ciudadanía para que suministren información que pueda contribuir al esclarecimiento del caso. Para ello, han habilitado líneas de atención anónima.
Contexto de violencia en la región
El asesinato de Rossy Bell se suma a una preocupante ola de violencia que afecta al Valle del Cauca, una región que en los últimos meses ha registrado un incremento en los homicidios. Expertos en seguridad y derechos humanos han señalado la necesidad de reforzar las estrategias de prevención y control del delito, así como de implementar programas sociales que mitiguen los factores de riesgo asociados a la criminalidad.
Este hecho deja en evidencia la urgencia de acciones concretas para proteger a la población, especialmente a las comunidades más vulnerables, como los migrantes que, en su búsqueda de mejores condiciones de vida, se ven expuestos a situaciones de riesgo.
Mientras tanto, familiares y amigos de Rossy Bell Hevia Gámez exigen justicia y piden que este caso no quede en la impunidad. En su memoria, esperan que su trágica muerte sea un recordatorio de la necesidad de construir una sociedad más segura y solidaria.

