Desde las últimas horas el municipio de Tuluá, en el corazón del Valle del Cauca es escenario de una escalada terrorista atribuida a la banda criminal ‘La Inmaculada’
Nos referimos a otro episodio más de violencia en el país, el cual viene siendo azotado por este flagelo en diferentes regiones, lo que tipifica una situación en extremo alarmante, puesto que la impresión general que tenemos los colombianos es que las organizaciones delincuenciales han intensificado sus nefastas actividades en la geografía nacional.
En ese sentido, el caso de Tuluá, es de extrema gravedad, puesto que los recientes hechos como el asesinato de una agente de tránsito, el atentado a otro y, la incineración de varios vehículos, nos muestran con claridad, a un municipio en poder de los bandidos, como lo acaba de reconocer su Alcalde, Gustavo Vélez.
No es la primera vez que Tuluá afronta el flagelo de estar en poder de grupos criminales, puesto que la historia nos muestra que en la década de los 50 del siglo pasado, el municipio estuvo bajo el mando de León María Lozano, el temible “cóndor, rey de los pájaros”, responsable de centenares de asesinatos durante los años de violencia fratricida en el país y en épocas más recientes, esa violencia llevó la firma del llamado Cartel del Norte.
Ahora, esos terribles años reviven con la banda ‘La Inmaculada”, como lo denuncia de manera pública, el alcalde Gustavo Vélez, quien afirma que ese grupo no solo es el dueño del microtráfico en la zona, sino que además maneja numerosos negocios con ‘fachada legal’, como restaurantes, discotecas y hasta servicios de salud.
La triste realidad es que, Tuluá está en manos de los violentos, en lo que sin duda alguna es una retaliación por la captura del máximo cabecilla de La Inmaculada, Mauricio Marín Silva, alias Nacho, por lo que al igual que tiempos pasados, sus moradores atraviesan por momentos de miedo e incertidumbre, ante la violencia e inseguridad que se vive.
Es inquietante saber que de acuerdo con las afirmaciones del alcalde Gustavo Vélez la permisividad de administraciones anteriores, hizo crecer de manera desmesurada a la banda, que, según sus palabras, prácticamente se dedica a extorsionar a todo el mundo, desde empresarios, hasta el más humilde comerciante.
Por lo tanto, quedamos a la espera de los operativos anunciados por el presidente Gustavo Petro, quien afirmó que no se dejará chantajear por esta organización criminal que hoy tiene en vilo a Tuluá y al país.



