El telescopio James Webb detectó cristales relucientes, polvo ardiente y moléculas complejas en la Nebulosa Mariposa, aportando valiosas pistas sobre la formación de planetas rocosos y los orígenes de la vida.

El telescopio James Webb detectó cristales relucientes, polvo ardiente y moléculas complejas en la Nebulosa Mariposa, aportando valiosas pistas sobre la formación de planetas rocosos y los orígenes de la vida.



